Durante la maternidad (gestación, parto y posparto), el cerebro de la mujer experimenta cambios de forma "mucho más pronunciada y dinámica" de lo que lo hace durante toda la adolescencia. Así lo indicaron desde el grupo de investigación "Neuromaternal", perteneciente al Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Gregorio Marañón de Madrid (España).
Durante el XIII Congreso Español de Lactancia Materna, se dio cuenta de cómo cambia la anatomía cerebral de la mujer durante esta etapa, algo que, "por sorprendente que parezca, hasta hace poco no se había investigado". En este aspecto, sostuvieron que lo que hicieron fue "poner valores estadísticos robustos y sólidos a lo que todas las mamás sabíamos, que es que el embarazo y la maternidad nos cambian profundamente".
Sobre ello, detallaron que se producen reducciones en el volumen de la sustancia gris durante la gestación, que tienen un punto de inflexión alrededor del parto y luego se revierten ligeramente. Sin embargo, no llegan a volver a la línea base. Se trata de cambios que persisten durante años.
Un "‘boom’ hormonal" que también cambia el cerebro
"Igual que no le puedes pedir a una mujer que vuelva a ser como era antes de la adolescencia, no le puedes pedir a una mamá rápidamente que vuelva a ser la de antes una vez ha dado a luz porque físicamente, incluyendo su cerebro, ya no es la misma", subrayaron.
Esto sucede gracias a un "enorme 'boom' hormonal"; el cual no solo cambia el sistema vascular e inmune, sino también el cerebro, modificando su funcionamiento y su forma debido, sobre todo, a niveles de estrógenos que hacen que "la mamá se sienta mejor y, por tanto, pueda vincularse mejor con el bebé".
"Cuanto más cambia el cerebro de una mujer durante el embarazo mejor se vincula con el bebé", aseguraron. El estudio, realizado con 127 mujeres antes, durante y después del embarazo e incluyendo a mamás que no han gestado, es decir, las parejas homosexuales de mujeres que sí lo han hecho.
Una vez constatado que se producen estos cambios en la estructura y la forma del cerebro, ahora queda por explorar "otras métricas cerebrales, de conectividad, funcionalidad y flujo cerebral". Sobre ello, aseguraron: "Hay muchas más cosas por resolver".
"No son nueve meses y vuelves a estar como estabas"
Desde el estudio esperan que esta validación científica de los cambios físicos que conlleva la maternidad contribuya a la capacidad de verla como "un proceso universal común" y sirva así para que "reciba el cuidado y se le dé el valor que merece en esta sociedad".
"No son nueve meses y vuelves a estar como estabas", aseguraron. De este modo, aguardan que este "sustrato científico" resulte útil para "informar a las familias, a los papás y a la sociedad en general" y para que todos estos cambios físicos "no sean algo que las mujeres se tengan que callar sino que se pueda visibilizar".
Apuestan, además, por que este enfoque sea incluido en la atención sanitaria, una de las "batallas" que se afronta. "Cuando nace el bebé vamos a un montón de consultas para ver cómo van todos los hitos del desarrollo, y las mujeres estamos ahí pero somos invisibles", lamentan. Sobre ello, recuerdan que "el riesgo de depresión posparto es enorme" y no está suficientemente atendido.
Fuente: EFE.