El reciente brote de síndrome respiratorio por hantavirus vinculado al crucero MV Hondius despertó preocupación internacional y generó numerosas consultas sobre los riesgos de esta enfermedad. Frente a este escenario, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) realizó una sesión especial de preguntas y respuestas con expertos para aclarar dudas y brindar información confiable sobre el tema.

Durante el encuentro, la OPS insistió en que el episodio no representa el inicio de una nueva pandemia. Andrea Vicari, jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas Infecciosas, explicó que el riesgo para la población general continúa siendo bajo y que el foco actual está limitado principalmente a las personas que estuvieron a bordo del crucero y a sus contactos estrechos.

La organización recordó además que el hantavirus no es una enfermedad nueva en la región. Ya en diciembre de 2025 había emitido una alerta epidemiológica por el aumento de casos en América. Hasta la semana epidemiológica 47 de ese año se habían confirmado 229 casos y 59 muertes en ocho países, especialmente en el Cono Sur.

En lo que va de 2026, los reportes preliminares indican 94 casos y 13 fallecimientos. Chile concentra la mayor cantidad de muertes, mientras que Argentina también registra un número importante de contagios. Según detallaron los especialistas, no todos los casos están relacionados con el virus Andes, la variante presente principalmente en Argentina y Chile y la única que ha demostrado cierta capacidad de transmisión entre personas.

El virólogo Jairo Méndez Rico explicó que los hantavirus son enfermedades zoonóticas, es decir, infecciones que se transmiten desde animales hacia humanos. El principal reservorio son ciertas especies de roedores, y el contagio suele producirse por inhalación de partículas provenientes de orina, heces o saliva de animales infectados. La transmisión entre personas, aclararon, es poco frecuente y requiere contacto estrecho, prolongado y en espacios cerrados con escasa ventilación.

En cuanto a los síntomas, los expertos señalaron que el cuadro puede comenzar de manera inespecífica, con fiebre, dolor de cabeza, malestar general y náuseas, lo que muchas veces dificulta una detección temprana. Sin embargo, la aparición de dificultad respiratoria constituye una señal de alarma que requiere atención médica inmediata. Actualmente no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico para el hantavirus, por lo que el abordaje se basa en cuidados intensivos y tratamiento de soporte.

Finalmente, la OPS remarcó la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica y las medidas preventivas, especialmente en zonas rurales o durante actividades que impliquen exposición a roedores. Entre las principales recomendaciones se destacan ventilar ambientes cerrados antes de limpiarlos, evitar el contacto con excretas de roedores y mantener medidas adecuadas de higiene y saneamiento.

Fuente: OPS/PAHO.