La pandemia por Covid-19 llevó a que muchas personas se queden en casa y, como resultado, pasen más tiempo viendo televisión. Si bien hubo un retorno a las actividades diarias, muchos continúan haciendo maratones de series en forma compulsiva. Un nuevo estudio proveniente de la Universidad de Huangshan (China) y publicado en PLOS One, relaciona esta conducta con la propensión a la soledad, la necesidad de evadirse y la búsqueda de bienestar emocional.
Para los investigadores, la pandemia potenció los maratones televisivos al empujar a ciudadanos a rutinas sedentarias en el interior de sus hogares. Así, las plataformas de streaming se convirtieron en actividades sencillas para sobrellevar sensaciones de aislamiento social y angustia.
“Los atracones de series, o "binge-watching" en inglés, son muy atractivos porque crean un estado de flujo en el que se combina la inmersión profunda, la distorsión del tiempo y el disfrute”, argumentaron. Y añadieron: “Para algunas personas se puede convertir casi en una adicción caracterizada por un deseo irrefrenable y pérdida de control, lo que fomenta que sea difícil dejar de ver un episodio más”.
El estudio: La mayoría eran "adictos" a las series
Los autores del estudio encuestaron a 551 adultos que veían alguna serie durante al menos 3,5 horas al día o que terminaban cuatro episodios a la semana. Además, les hicieron preguntas para evaluar el grado de soledad y analizar las causas subyacentes de ver la televisión de forma obsesiva.
El 61% de ellos cumplía criterios de "adicción" a las maratones de series; y observaron que existía un aumento de la soledad en aquellos con un deseo más fuerte de consumir maratones televisivos. Estos resultados les llevaron a teorizar que los "adictos" al consumo compulsivo de series podrían tener mentalidades y motivaciones distintas de los participantes que también veían la televisión, pero no de forma obsesiva.
Huir de sentimientos incómodos
“Nuestros hallazgos respaldan la soledad como antecedente de la ‘adicción’ al consumo exacerbado de series, no al visionado no problemático”, subrayaron. Y agregaron: “Esta ‘adicción’ opera a través de dos vías de regulación emocional: el escapismo que tiende a evitar los sentimientos negativos y la búsqueda de mejora emocional”.
Por ende, las personas que experimentan niveles más altos de soledad, que buscan la satisfacción emocional o que utilizan el consumo compulsivo de series como un mecanismo de escape, suelen estar más propensas a desarrollar "adicción" a este tipo de fenómeno.
Los expertos subrayaron que estas personas tienden al aislamiento porque "la soledad puede desencadenar en ellos un sistema compensatorio". Sobre ello, profundizaron: "El consumo compulsivo de series se convierte en un sustituto de las conexiones".
Investigaciones en redes sociales
Este estudio solo pudo demostrar una asociación entre consumo compulsivo de series y soledad, por lo que es necesario ahondar más en nuevas investigaciones para determinar si este sentimiento impulsa el comportamiento.
Además, los investigadores solo examinaron las series de televisión y no tuvieron en cuenta otros comportamientos problemáticos relacionados con el streaming de videos, por ejemplo, a través de YouTube o TikTok. Aun así, estos resultados sugieren la posibilidad de que algunas personas intenten hacer frente a la desconexión social mediante el consumo de series de forma obsesiva.
"El estudio avanza en la investigación sobre el manejo de las emociones al separar el consumo compulsivo del no adictivo, demostrar que la soledad puede predecir el grado de ‘adicción’ y proponer un modelo de regulación emocional conductual de doble vía por el que se observa que tanto la evasión como la intensificación emocional intervienen en la percepción de la soledad”, concluyeron.
Fuente: SINC.