La señal para que la pubertad comience, se inicia en el cerebro. Concretamente en el hipotálamo, en donde neuronas específicas liberan una hormona que activa la hipófisis, en la base del cráneo. A su vez, la misma lanza otras hormonas que desencadenan la maduración de las gónadas (ovarios o testículos). Este mecanismo, que culmina en un organismo fértil, es el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.

Una nueva investigación proveniente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, descubrió que en este sistema de regulación hormonal también participan dos elementos, hasta ahora insospechados: la microglía (células defensivas del sistema nervioso) y la proteína RANK (que contribuye a la remodelación de huesos y es esencial en el funcionamiento de glándulas mamarias). Los hallazgos se publicaron en Science.

Células inmunitarias para modular la fertilidad

El eje hipotálamo-hipófiso-gonadal regula muchos procesos relacionados con la reproducción. Sus principales protagonistas en el hipotálamo son las neuronas liberadoras de hormonas gonadotropinas (GnRH, en su acrónimo inglés), que controlan la aparición de la pubertad, el desarrollo de las gónadas y la fertilidad. Se sabía que las neuronas GnRH están moduladas por otras neuronas, pero no que las células inmunitarias pudieran influir en su funcionamiento.

Esa es la recién descubierta función de la microglía, células que eliminan posibles amenazas y moléculas inservibles en el sistema nervioso central. “El hecho de encontrar células que no son neuronas, sino células inmunitarias, regulando la fertilidad ya es importante”, indicaron.

Cuando se suprimió la expresión de la proteína RANK en modelos animales, la función reproductiva se distorsionó tanto en machos como hembras. Quienes nacían ya sin RANK y en casos donde la proteína era eliminada antes de la pubertad, se observó una reducción de hormonas sexuales y pérdida de funcionalidad de las gónadas (hipogonadismo). Estos animales, entonces, no lograron desarrollar la pubertad. Al eliminar RANK en ejemplares sexualmente maduros, los animales se volvieron infértiles en un mes.

Nuevas mutaciones para un síndrome humano

Para investigar la función de RANK en la fertilidad humana el equipo analizó muestras de pacientes con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, un síndrome raro asociado al retraso o ausencia de la pubertad, y a infertilidad. Se sabía que este síndrome está ocasionado por problemas en las neuronas GnRH, o en las moléculas que producen. La investigación identificó, en algunos pacientes, mutaciones en el gen que codifica la proteína RANK.

“Estos resultados muestran que RANK podría ser una diana terapéutica para las alteraciones endocrinas y los síndromes que afectan a la fertilidad, y también un gen candidato para el diagnóstico molecular del hipogonadismo hipogonadotrófico congénito”, expresaron desde el trabajo.

Asimismo, "el papel de la microglía como regulador de la función de las neuronas ‘reproductoras’ es nuevo, y esa regulación asociada a RANK puede ocurrir en otros ejes, para otras funciones, como podrían ser el eje del apetito-saciedad, del estrés, etcétera".

Fuente: SINC.