La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica por el aumento de la circulación de influenza en varios países del hemisferio sur, en un contexto marcado por el inicio de la temporada de virus respiratorios. El organismo regional instó a los gobiernos a reforzar la vigilancia epidemiológica, promover la vacunación y garantizar la capacidad de respuesta de los servicios de salud.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la influenza estacional continúa siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte a nivel global. Cada año provoca entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes por enfermedades respiratorias. En las Américas, se estima que genera unas 772.000 hospitalizaciones y entre 41.000 y 72.000 fallecimientos anuales.
La OPS señaló que la influenza A sigue siendo el virus predominante en la región, especialmente el subtipo A(H3N2). Sin embargo, en las últimas semanas comenzó a registrarse un aumento progresivo de la circulación de influenza B en algunos países del Cono Sur, en particular Brasil y Chile.
El organismo advirtió que este incremento ocurre en simultáneo con una mayor actividad del virus sincitial respiratorio (VSR), lo que podría traducirse en una mayor demanda de atención médica. Los grupos más vulnerables son los niños menores de cinco años y los adultos mayores, quienes presentan un mayor riesgo de complicaciones.
"La cocirculación de influenza y otros virus respiratorios puede ocasionar un aumento significativo de las consultas ambulatorias, las hospitalizaciones y la demanda de camas pediátricas y de cuidados intensivos", indicó la OPS en la alerta epidemiológica difundida esta semana. El organismo remarcó que esta situación puede ejercer una presión adicional sobre los sistemas sanitarios durante los períodos de mayor circulación viral.
A pesar del incremento de casos, la OPS aclaró que hasta el momento no se ha observado un aumento de la gravedad por encima de los niveles esperados para la temporada. En paralelo, el SARS-CoV-2 mantiene una circulación baja y estable en la región, aunque continúa bajo monitoreo.
Frente a este escenario, la organización recomendó reforzar la vigilancia epidemiológica y virológica de influenza, VSR y COVID-19, además de asegurar la disponibilidad de camas hospitalarias, especialmente en áreas pediátricas y de cuidados intensivos. También reiteró que la vacunación contra la influenza sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir cuadros graves, especialmente en personas mayores, niños pequeños, pacientes con enfermedades crónicas y trabajadores de la salud. A ello sumó otras medidas preventivas, como el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes cerrados y el uso de barbijo por parte de personas con síntomas respiratorios o en entornos de mayor riesgo.
Fuente: PAHO/OPS.