Según un reciente informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), un nuevo caso de dengue se confirmó en la provincia de Entre Ríos, con antecedente de viaje a Brasil. Los afectados por la enfermedad son actualmente 14, con circulación de cepas DENV 1, DENV 2, DENV 3 y, el 67%, manifestó antecedentes de viaje a Paraguay, México, Indonesia, Brasil, Sri Lanka, Pakistán y Cuba.

El dengue es una enfermedad viral transmitida a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti, caracterizado por ser de color negro y tener franjas blancas en patas y abdomen. Luego de un período de incubación de entre 4 y 10 días, el dengue suele comenzar a manifestarse con fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, molestias detrás de los ojos, náuseas y malestar general.

En algunos casos, entre el tercer y el séptimo día, puede presentarse una fase crítica que coincide con la baja de la fiebre y aumenta el riesgo de complicaciones. “Es fundamental reconocer los signos de alarma que requieren consulta médica inmediata, como dolor abdominal intenso y persistente, vómitos reiterados, sangrados, somnolencia excesiva o irritabilidad marcada”, advirtieron expertos.

Ante la sospecha de dengue, expertos desaconsejan la automedicación, sobre todo antiinflamatorios como ibuprofeno o ácido acetilsalicílico, debido a que aumentan el riesgo de sangrado.

No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue. El abordaje es sintomático y de soporte, con especial énfasis en la hidratación y el control clínico. En los cuadros más graves puede ser necesaria la internación y el monitoreo estrecho del paciente”, explicaron.

La prevención es social

Cabe recordar que el Aedes aegypti se reproduce en cualquier objeto que pueda acumular agua limpia, sobre todo en pequeñas cantidades. Los huevos pueden sobrevivir más de un año en condiciones adversas y eclosionar cuando vuelven a entrar en contacto con el agua. Por este motivo, la eliminación de criaderos debe realizarse de forma constante todo el año.

De hecho, la medida más eficaz para cortar el ciclo de transmisión es reducir recipientes con agua acumulada en hogares, patios y espacios comunes.

“A nivel personal, el uso de repelentes es una herramienta central de protección. Es importante conocer su concentración, ya que de ella depende el tiempo de acción”, señalaron. Por ejemplo, un repelente con 10% de DEET protege entre 2 y 3 horas, mientras que uno con 25% puede alcanzar unas 6 horas de protección.

Respecto de la vacunación, Argentina cuenta con una vacuna contra el dengue para personas mayores de 4 años, la cual se aplica en dos dosis con un intervalo de tres meses y brinda protección frente a los cuatro serotipos del virus.

Si bien no forma parte del Calendario Nacional de Vacunación, está disponible en el sector privado y en algunas jurisdicciones, por lo que se recomienda consultar con el médico para evaluar cada caso.

“La prevención del dengue requiere información clara, compromiso comunitario y acciones sostenidas. Es una responsabilidad compartida y la principal herramienta para reducir el impacto de la enfermedad”, concluyeron.

Fuente: Agencia NA.