Dentro de América Latina y el Caribe, la violencia continúa siendo una grave amenaza para la vida, salud y bienestar de millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, según advierten la Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto a UNICEF. En la publicación conjunta "Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe: Nuevos datos y soluciones", ambos organismos trabajaron en conjunto en pos de llamar a crear entornos seguros.
Según se detalla en el documento, la consecuencia más grave de la violencia es la muerte de miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. De hecho, entre 2015 y 2022, 53.318 niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de homicidio en la región.
Asimismo, los datos más recientes disponibles, centrados en adolescentes de 15 a 17 años, muestran tendencias contrastantes por sexo. Entre 2021 y 2022, la tasa de homicidios entre adolescentes varones disminuyó de 17,63 a 10,68 muertes por cada 100.000 en América Latina y el Caribe, aunque aún se mantiene en niveles altos. En el mismo periodo, la tasa entre adolescentes mujeres se duplicó, al pasar de 2,13 a 5,1 muertes por cada 100.000.
El aumento de la violencia armada
Tal como indican ambos organismos, los homicidios ocurren en un contexto en donde aumentó la violencia armada en algunas zonas de la región asociadas al crimen organizado, fácil acceso a armas de fuego, desigualdades sociales y normas de género nocivas, las cuales exponen en forma creciente a los y las adolescentes a situaciones de violencia letal.
Además, las diferentes formas de violencia están interconectadas y, en muchos casos, se intensifican con el tiempo. El informe destaca cómo la violencia está presente desde edades muy tempranas. En la región, 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años son objeto de algún tipo de disciplina violenta en el hogar, mientras una de cada cuatro adolescentes de 13 a 17 años experimenta acoso escolar. Casi una de cada cinco mujeres en América Latina y el Caribe reporta haber sufrido violencia sexual antes de los 18 años. Cada vez más, la violencia se manifiesta en entornos digitales, aunque los datos disponibles siguen siendo limitados.
Vivir expuestos a la violencia
“Cada día, millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe viven expuestos a la violencia, en el hogar, en la escuela y en las comunidades con presencia de pandillas. Múltiples lugares y situaciones en la región presentan riesgos y peligros reales para niños o niñas”, señaló Roberto Benes, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. Y añadió: “Sabemos cómo poner fin a la violencia. En América Latina y el Caribe, se requieren políticas públicas sólidas y sostenidas que prevengan y respondan a la violencia en todas sus formas para que cada niño y niña pueda crecer en un entorno seguro”.
Asimismo, el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS, afirmó: “La violencia tiene un impacto profundo y duradero en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes, y vulnera su derecho a crecer en entornos seguros, en el hogar, la escuela y la comunidad”. Y subrayó: “Los servicios de salud cumplen un rol clave en la prevención y la respuesta: cuando el personal de salud identifica de forma temprana a las personas y grupos en riesgo y brinda apoyo oportuno y de calidad, puede marcar una diferencia real para los sobrevivientes, sus familias y comunidades”.
Soluciones basadas en evidencia para la prevención
Dentro del informe, también se destacan soluciones basadas en evidencia que pueden prevenir la violencia y mitigar sus costos. En este aspecto, ambos organismos instan a los gobiernos de la región a:
-Fortalecer y hacer cumplir las leyes de protección de la infancia,
-Garantizar el control efectivo de las armas de fuego,
-Capacitar a policías, docentes y trabajadores sociales y de salud,
-Apoyar a padres y cuidadores en una crianza basada en respeto,
-Invertir en entornos de aprendizaje seguros y ampliar los servicios de respuesta para garantizar que todos los niños, niñas y adolescentes crezcan protegidos, accedan a la justicia y vivan vidas saludables, libres de violencia.
El informe fue validado durante una consulta ministerial regional celebrada el 23 y 24 de octubre de 2025, que reunió a más de 300 participantes de toda la región, incluidos ministros y altos funcionarios de los sectores de salud, educación, justicia y protección infantil, así como representantes de la sociedad civil, líderes juveniles y socios internacionales, con el objetivo de acordar acciones concretas para construir entornos más seguros para la niñez y la adolescencia.
Fuente: OPS/PAHO.