Existen muchas teorías sobre lo que causa la aparición de manchas blancas en las uñas: falta de calcio, falta de nutrientes, golpes... Estas manchas son conocidas como leuconiquia y existen distintas señales que permiten dilucidar los motivos de su aparición así como detectar otras afecciones.

Entre las múltiples causas, los golpes suelen ser las más comunes para que aparezcan estas manchas. Así, los "microtraumatismos" que muchas veces ni siquiera son recordados, dejan esta huella para marcar su paso. En estos casos, no hay tratamientos posibles sino que se debe "esperar a que crezca la uña por completo" y así la mancha dejará de verse.

A raíz de estos microtraumatismos, se puede ver como resultado la aparición de la leuconiquia "punteada", denominada así porque aparece en forma de pequeños puntos blancos que se desplazan hacia el final de la uña a medida que ésta va creciendo.

Otras causas de leuconiquia:

-Onicomicosis (infecciones por hongos en la uña): Estas manchas son mucho más grandes que las manchas por microtraumatismos. 

-Falta de nutrientes: En este caso, la mancha blanca es más grande, aunque esta causa es muy poco habitual.

-Insuficiencia hepática avanzada: Es una de las afecciones más raras de ver.

-Síndrome nefrítico (afección severa del riñón): También resulta una causa poco frecuente.

-Uso de algunos fármacos como la quimioterapia: En estos casos, como la quimioterapia se va adaptando en ciclos, aparecen líneas blancas transversales en la uña que coinciden cuando se ha dado el ciclo de quimioterapia”.

Señales para detectar otras causas de la leuconiquia:

-Si la mancha blanca es muy grande.

-Si la mancha blanca está en el borde proximal, cerca de donde está el pliegue.

-Si la mancha no crece con la uña.

Si aparecen alguno de estos signos, se recomienda consultar al dermatólogo/a. 

Leuconiquia en las distintas etapas de la vida:

Para los expertos, la causa de leuconiquia más frecuente en niños es la punteada, debido precisamente a los microtraumatismos. En adultos, las causas más frecuentes son por microtraumatismos y por onicomicosis. Asimismo, se da más frecuente en mujeres, debido a la manicuría.

Evitar la leuconiquia:

Los expertos coinciden en que no se puede prevenir la leuconiquia por traumatismos: “Los casos de leuconiquia, a no ser que no sean por infecciones fúngicas, no requieren tratamiento ni se pueden prevenir de ninguna manera”.

Sin embargo, se recomienda evitar el contacto con al cutícula al realizar algún servicio de manicuría: “No es necesario tocar la cutícula en ninguno de los casos.
La cutícula está muy próxima a la matriz, que es de donde sale la uña. Si tocamos esa parte, es muy probable que hagamos un daño y, sin saberlo, luego se haga una leuconiquia”.

Fuente: EFE.