Maquillarse los ojos es una costumbre sumamente habitual, pero, en caso de tener ojos sensibles, es clave evitar delineadores y mascarillas resistentes al agua por su dificultad para retirarlos, lo que puede irritar la superficie ocular. Según expertos, es clave conocer en torno a la propia salud ocular para saber qué utilizar.
En la elaboración de estos productos se usan diversas sustancias químicas, muchas de ellas capaces de producir alergias, irritaciones, o incluso actuar como disruptores endócrinos. La piel de los párpados es especialmente fina y permeable, lo que facilita que estos compuestos se absorban o migren hacia la película lagrimal, favoreciendo sequedad, molestias o inflamación.
Algunos productos de uso habitual, como máscaras de pestañas o delineadores, son los que más riesgo presentan por aplicarse muy cerca del ojo. Esto puede obstruir glándulas palpebrales o irritar la superficie ocular si no se renuevan con frecuencia o si se comparten.
Asimismo, debe tenerse cuidado con otros cosméticos populares como sérums de crecimiento de pestañas, ya que algunos cuentan con prostaglandinas, eficaces en aumentar el crecimiento pero que pueden producir enrojecimiento ocular, irritación y blefaritis. Por ello, en caso de experimentar una pérdida de pestañas, resulta clave consultar con un especialista para arribar al tratamiento más adecuado.
Por otra parte, la extensión de pestañas también puede producir daño de la superficie ocular derivado, sobre todo de reacciones adversas por mal uso del pegamento que se utiliza. Por ello, en caso de realizarse este procedimiento, acudir a un centro de confianza.
Consejos para cuidar los ojos frente al maquillaje
Especialistas en oftalmología sugieren seguir estos hábitos simples en pos de proteger la salud de los ojos mientras se disfruta del maquillaje, previniendo irritaciones, alergias y molestias:
-Lavarse bien las manos antes de maquillarse: Esto evita que bacterias o suciedades entren en contacto con los ojos o con los productos.
-No compartir el maquillaje: Evitar compartir delineadores, máscaras y sombras para no transmitir infecciones oculares. Optar por productos hipoalargénicos y oftalmológicamente testeados, sobre todo si se cuenta con ojos sensibles o se usan lentes de contacto.
-Revisar etiquetas antes de comprar: Comprar en comercios de confianza para asegurarse que los productos pasen por todos los controles de calidad. Mantener brochas y utensilios limpios, y facilitar una aplicación más uniforme evitando la mezcla de colores para prevenir la acumulación de bacterias y hongos.
-Desmaquillarse antes de dormir: Dormir con maquillaje puede obstruir poros, irritar ojos y favorecer infecciones o caída de pestañas. Aclarar desmaquillantes con agua para que no queden restos que favorezcan irritaciones.
-Optar por sombras en crema o compactas: Por el contrario, las sombras en polvo pueden desprender partículas que irriten los ojos. Asimismo, elegir máscaras de pestañas con fórmulas no fibrosas para evitar la caída de partículas.
-Renovar los productos regularmente: La máscara de pestañas deberían cambiarse cada 3 meses para evitar acumulación de bacterias.
-No usar cosméticos caducados o muy antiguos: Los ingredientes activos, como filtros solares, vitaminas o pigmentos, pierden eficacia con el tiempo.
"Es importante aplicar el maquillaje un poco alejado del lagrimal para evitar que el producto entre en el ojo y, antes de usar un producto nuevo, hacer una pequeña prueba en la parte externa del párpado o muñeca", añadieron.
Y concluyeron: "En caso de personas con enfermedades de la superficie ocular, como ojo seco o blefaritis, se puede recomendar o minimizar el uso de estos productos o, en caso de usarlos, optar por aquellos especiales para este grupo de pacientes".
Fuente: Europa Press.