Durante años, hablar de fertilidad parecía una conversación reservada para situaciones límite. Sin embargo, el crecimiento de las consultas por vitrificación de óvulos muestra que algo cambió. En Rosario, especialistas del staff del Centro Médico PROAR de Medicina Reproductiva advierten que cada vez más mujeres se acercan para informarse sobre cómo preservar su fertilidad y ganar tiempo para decidir cuándo quieren ser madres.

 

Qué es la vitrificación de óvulos

La vitrificación de óvulos consiste en congelar óvulos para utilizarlos a futuro. El tratamiento incluye una estimulación ovárica mediante medicación hormonal durante unos 10 o 12 días, controles ecográficos y hormonales y, finalmente, una punción ovárica ambulatoria para extraer los óvulos y preservarlos. “La vitrificación no garantiza el embarazo al 100%, pero sí es una excelente oportunidad para ponerle una pausa al reloj biológico”, explicó a Rosario3 la médica especialista en Ginecología y Medicina Reproductiva Daniela Dri, quien remarcó que la efectividad “depende principalmente de la edad al momento de congelar los óvulos y de la cantidad obtenida”.

Por su parte, el también médico especialista en Ginecología y Medicina Reproductiva Santiago Botti señaló que hoy muchas mujeres deciden postergar la maternidad por motivos personales, laborales o económicos, y que la preservación de la fertilidad aparece como una herramienta para acompañar esos nuevos proyectos de vida. “Contar con óvulos preservados a una edad más joven siempre mejora las posibilidades”, sostuvo. Además, destacó que el tratamiento también resulta fundamental para pacientes que deben atravesar quimioterapia, radioterapia o cirugías que puedan afectar la función ovárica.

En esa misma línea, Luciana Morente, médica especialista en Ginecología y Medicina Reproductiva, remarcó que no existe una “edad ideal” universal para vitrificar, aunque médicamente suele recomendarse hacerlo antes de los 35 años, cuando la calidad ovárica todavía es más favorable. “A la paciente hay que darle toda la información, con los pro y los contra, para que pueda tomar una decisión consciente y no arrepentirse en el futuro”, afirmó.

La fertilidad en el siglo XXI: mitos y verdades

Los especialistas coinciden en que uno de los grandes cambios de los últimos años fue la visibilidad del tema. Redes sociales, testimonios públicos y mayor difusión médica hicieron que la preservación de la fertilidad dejara de vivirse como un secreto. “Hoy las mujeres hablan abiertamente de su reserva ovárica y llegan mucho más informadas a la consulta”, indicó la Dra. Dri. Por su parte, el Dr. Botti agregó que también hubo una transformación dentro de la comunidad médica: “Cada vez más ginecólogos y clínicos derivan tempranamente a las pacientes para asesoramiento reproductivo”.

Pero junto con la mayor circulación de información, todavía persisten mitos alrededor del tratamiento. Uno de los más frecuentes es creer que congelar óvulos “agota” la reserva ovárica. Los especialistas aclaran que eso no ocurre, ya que durante cada ciclo menstrual el cuerpo recluta varios óvulos que naturalmente se perderían, y la estimulación hormonal permite justamente aprovecharlos. También desmienten que sea un procedimiento extremadamente doloroso o incapacitante. “La aspiración dura apenas unos minutos, se realiza con sedación y la paciente suele retomar su rutina habitual al día siguiente”, explicó la Dra. Dri.

Otro punto central es entender que la fertilidad no puede “resolverse” indefinidamente más adelante. “Existe una falsa percepción de que la ciencia hoy puede solucionar todo a cualquier edad”, advirtió la especialista. Sin embargo, los médicos recuerdan que el paso del tiempo sigue siendo el principal factor que afecta la fertilidad femenina y también influye en la masculina. Enfermedades como endometriosis, síndrome ovárico metabólico poliendocrino, alteraciones hormonales, tabaquismo, estrés crónico, obesidad o sedentarismo también pueden impactar en la salud reproductiva.

Por eso, el asesoramiento temprano aparece como una herramienta fundamental. “Muchas veces una consulta simplemente sirve para informarse y entender cuáles son las posibilidades”, explicó el Dr. Botti. En la mayoría de los casos se recomienda consultar luego de un año de búsqueda sin éxito (o seis meses si la mujer tiene más de 35 años), aunque sugieren no esperar si existen menstruaciones irregulares, dolores intensos, antecedentes de cirugías o enfermedades que puedan comprometer la fertilidad. En este aspecto, la Dra. Morente subrayó: “Esto igual no quiere decir que todas las mujeres deben vitrificar ovocitos, pero sí todas deben tener la información correcta para tomar la decisión que ellas consideren adecuada”.

En Rosario y la región, el crecimiento de las consultas ya es una realidad consolidada. “La preservación de la fertilidad dejó de verse como algo excepcional y empezó a formar parte de la planificación reproductiva y de la salud integral de muchas mujeres”, resumió el Dr. Botti. Y, detrás de ese cambio, coinciden los profesionales, se sostiene la posibilidad de decidir con mayor libertad cuándo y cómo construir un proyecto de maternidad.

Dra. Daniela Dri, Dra. Luciana Morente y Dr. Santiago Botti del Centro Médico PROAR (proar.com.ar).

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