A raíz de que los ritmos circadianos influyen en el comportamiento de las células inmunitarias y respuestas a los tratamientos, un nuevo estudio liderado por la Universidad de Hong Kong (China) reveló que las terapias a primera hora son más eficaces para frenar el avance de ciertos tipos de cáncer, como el de pulmón. Los hallazgos se publicaron en Nature Medicine.
En este aspecto, pacientes con cáncer de pulmón avanzado que recibieron inmunoquimioterapia antes de las 15 h presentaron una progresión más lenta de la enfermedad. Los resultados sugieren que los tratamientos matutinos podrían ser una forma sencilla y sin costo adicional de mejorar el pronóstico de este tipo de tumores.
Grupo matutino y vespertino
Previamente, estudios de cáncer de riñón y melanoma maligno, sugerían que la administración de inhibidores de puntos de control inmunitario a primera hora del día podría ser más eficaz. Sin embargo, faltaban ensayos controlados para validar hallazgos.
Por ello, los investigadores llevaron adelante un estudio aleatorio de fase III en el cual participaron 210 pacientes con cáncer de pulmón no microcítico avanzado sin tratar. Algunos fueron asignados para recibir quimioterapia antes de las 15 h y otros después de esa hora durante los primeros cuatro ciclos de medicación.
Los pacientes tratados temprano permanecieron sin progresión de la enfermedad durante una media de 11,3 meses, frente a 5,7 meses en el grupo tratado más tarde. Además, tras un seguimiento aproximado de 28,7 meses, el grupo matutino no experimentó un empeoramiento de la enfermedad y la mediana de supervivencia global fue de 28 meses, mientras que en el vespertino fue de 16,8 meses.
Mayor eficacia del tratamiento
Las tasas de respuesta a la terapia fueron del 69,5% en el grupo temprano y del 56,2% en el grupo tardío, y no hubo diferencias significativas en los acontecimientos adversos relacionados con el sistema inmunitario. En un análisis adicional, los autores también observaron mayor cantidad en sangre de T CD8+ circulantes –un tipo de célula inmunitaria– y una mayor proporción de células T CD8+ activadas en el grupo matutino que en el vespertino, lo que explicaría la mayor eficacia del tratamiento en este grupo.
Los autores indicaron que es necesario seguir investigando para determinar los resultados de supervivencia a largo plazo, además de analizar vías mecánicas que relacionan el ritmo circadiano con la eficacia en pacientes con cáncer.
Fuente: SINC.