El cuerpo elimina de manera constante células que mueren como parte de sus procesos naturales. Sin embargo, cuando esos restos no son retirados correctamente, pueden acumularse, fragmentarse y liberar sustancias que favorecen la inflamación.
Ahora, una investigación publicada en la revista Nature Communications identificó un mecanismo que permite a las células epiteliales, presentes en tejidos como la piel, el intestino y las vías respiratorias, engullir células muertas cercanas sin romper la barrera protectora que forman.
El estudio se centró en el complejo de la E-cadherina, un grupo de proteínas cuya función principal es mantener unidas a las células vecinas y aportar estabilidad a los tejidos. Los investigadores descubrieron que esta misma maquinaria también interviene cuando una célula necesita retirar a otra que ha muerto.
“Nos ha resultado muy llamativo descubrir que las células epiteliales reutilizan su maquinaria molecular de adhesión, el ‘pegamento’ que normalmente las mantiene unidas, para engullir células que mueren”, explicó Verena Ruprecht, autora principal del trabajo.
Para llegar a esta conclusión, el equipo estudió embriones vivos de pez cebra y ratón. Los experimentos mostraron que las células pueden reconocer y eliminar los restos cercanos incluso sin necesidad de que estos contengan determinadas proteínas de adhesión.
Uno de los aspectos más relevantes es que el proceso no compromete la función protectora del tejido. Mientras una parte de la célula cambia de forma para envolver y absorber a la célula muerta, otra permanece estable y mantiene la barrera sellada.
Los científicos también comprobaron que distintas proteínas del complejo E-cadherina regulan la fuerza y la flexibilidad necesarias para llevar adelante esta tarea. Cuando algunas de ellas fueron alteradas, las células perdieron la capacidad de eliminar eficazmente los restos celulares.
Aunque todavía falta determinar si el mismo mecanismo funciona de la misma manera en tejidos humanos adultos, comprender cómo el organismo elimina las células muertas podría ser importante para avanzar en el estudio de enfermedades vinculadas con la inflamación crónica. “Estudiar los mecanismos por los que las células que mueren pueden eliminarse de los tejidos de forma eficaz es de gran relevancia para la salud humana”, concluyó Ruprecht.
Fuente: SINC.