Las herramientas tecnológicas demostraron una vez más su utilidad en la prevención de desastres naturales durante los sismos consecutivos que devastaron amplias zonas del norte de Venezuela. Segundos antes de que el primer temblor sacudiera el territorio, los teléfonos móviles de miles de personas emitieron una notificación de emergencia que permitió obtener un margen de tiempo crucial para buscar refugio.

El aviso masivo se emitió a las 18.04 y advertía sobre un "probable temblor de magnitud inicial estimada de 6,2 aproximadamente". El origen de la notificación provino directamente del sistema de alertas de terremotos desarrollados por Google. Dicho proyecto, implementado a partir del 2021, opera mediante el aprovechamiento de un componente técnico preexistente en los dispositivos con soporte Android

La estructura de detección temprana se sustenta en el acelerómetro, un sensor interno diseñado originalmente para modificar la orientación de la pantalla según la posición del teléfono. Este elemento posee la sensibilidad requerida para registrar las denominadas ondas P, que constituyen las primeras señales sísmicas en propagarse antes de la llegada de las ondas S, responsables de los movimientos más destructivos en la superficie.

La información captada de forma individual se transmite hacia los servidores de la compañía tecnológica. Al cruzarse los datos recolectados por múltiples dispositivos, en una misma zona, la plataforma logra establecer la locallización aproximada del fenómeno y su respectiva intensidad. 

En estos casos, donde la estimación supera la escala de intensidad MMI 5, según el diario AS, el aviso acústico se activa también cuando el usuario mantiene configurado el modo no molestar, ofreciendo en paralelo una serie de recomendaciones de seguridad.

La efectividad de esta herramienta radica en que la velocidad del flujo de datos por las redes de telecomunicaciones resulta superior a la velocidad de propagación de las ondas de la tierra. 

De esta forma, la red complementa la mediciones de los centros sismológicos oficiales gracias a la conectivdad de los terminales de telefonía, que requieren tener activos los servicios de ubicación y la transmisión de datos o Wi-Fi para procesar la señal de emergencia. Por el momento, el impacto de los dos terremotos dejó un saldo provisional de más de 160 víctimas fatales y cerca de mil heridos en las regiones afectadas.