OpenAI sorprendió a matemáticos de todo el mundo al publicar cientos de nuevos hallazgos en este campo el martes, con lo que demostró la velocidad a la que avanzan las capacidades de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados. La empresa dio a conocer más de 370 resultados matemáticos que abarcan diversas áreas, como el álgebra, la informática teórica y la lógica matemática.

La compañía dio a conocer los resultados a través de un repositorio de GitHub que puede ser revisado por matemáticos, aunque a los especialistas les tomará meses analizar y comprender la información. Esto incluye determinar si las demostraciones contienen ideas novedosas e importantes o si se trata mayoritariamente de una combinación de técnicas ya existentes.

No obstante, muchos de los resultados ya fueron verificados mediante Lean, un lenguaje de programación que valida la lógica de una demostración, lo que indicaría que serían correctos, indicaron desde la compañía en su blog.

Entre los resultados anunciados figuran una solución a la conjetura de Kakeya en cuatro dimensiones, mejoras en algunos de los algoritmos informáticos más importantes del mundo y avances reales hacia el problema más formidable de las matemáticas: la hipótesis de Riemann.

Inquietud tras la resolución de Navier-Stokes
 

El mes pasado, la compañía resolvió la ecuación de Navier-Stokes, uno de los problemas matemáticos más difíciles del mundo y por el cual se ofrecía un millón de dólares como premio para quien lograra resolverlo.

Este logro suscitó inquietud entre destacados especialistas del sector, quienes sostienen que los laboratorios de vanguardia no deberían poner a prueba los problemas matemáticos más complejos utilizando modelos de IA propietarios que no son accesibles para la comunidad matemática en general. El Institute for Advanced Study de Princeton (Nueva Jersey), un grupo independiente de expertos en matemáticas, declaró que no respalda esta práctica.

“Hoy en día, la IA puede generar argumentos matemáticos en situaciones en las que el ser humano que inició el proceso es incapaz de comprender dichos argumentos, verificarlos o asumir la responsabilidad de ellos”, señalaron mediante un comunicado desde la organización. Y agregaron: “Consideramos que la comprensión humana de las matemáticas sigue siendo de suma importancia. ¿Cómo podemos avanzar, en esta nueva era, hacia un paradigma que incorpore la comprensión humana de las matemáticas como parte de una producción académica responsable?”.

Para abordar las inquietudes de la comunidad matemática, OpenAI anunció que colaboraría con el Institute for Advanced Study con el fin de darle “voz” a los matemáticos en relación con los avances que se vayan registrando.

Sin embargo, la empresa no indicó que fuera a dejar de probar sus modelos de IA con estos problemas avanzados. Mientras tanto, los expertos en la materia expresan su preocupación ante el riesgo de que OpenAI no esté verificando sus resultados con el debido cuidado.

En una entrevista con The New York Times, Tristan Buckmaster, matemático de la Universidad de Nueva York que trabajaba en el problema de Navier-Stokes, señaló que los matemáticos que solicitaban a los modelos de IA resolver ecuaciones podrían estar proporcionando información que ayudaba al modelo a llegar al resultado.

“Es probable que haya muchos casos en los que tomen el trabajo de alguien y luego lo lleven a su conclusión”, afirmó Buckmaster.

Capacidades sin precedentes
 

Un portavoz de OpenAI declaró a Scientific American que el nuevo modelo —que la empresa aún no ha hecho público— generó prácticamente todos los resultados a partir de una única instrucción (“prompt”) dirigida a un solo agente de IA. Esto supondría una diferencia notable respecto a la anterior y exitosa solución de OpenAI para el problema de Navier-Stokes, la cual se obtuvo mediante el esfuerzo colectivo de un enjambre de 10.000 agentes y requirió una potencia de cálculo valorada en millones de dólares.

De confirmarse, esto significaría que pronto cualquier persona podría tener acceso a una capacidad matemática sin precedentes. Sin embargo, la reputación de OpenAI entre los matemáticos —marcada por sus afirmaciones audaces y su escasa transparencia— está generando un considerable escepticismo.

“Hasta que no publiquen el modelo y la gente pueda replicar sus resultados, creo que cualquier afirmación sobre la resolución de problemas en un solo intento con un único agente debe considerarse no verificada”, sostuvo Andrew Sutherland, matemático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). “Deberíamos exigir pruebas concretas”, reclamó.

La gestión de OpenAI respecto a la publicación de la solución para las ecuaciones de Navier-Stokes resultó tan polémica que, el 21 de septiembre, la empresa anunció la creación de un grupo asesor independiente de matemáticos para ofrecer recomendaciones sobre la publicación responsable de resultados generados por IA.

Las recomendaciones elaboradas por el grupo estipulan que cualquier empresa que publique tales resultados debe hacer públicos el modelo, la instrucción (prompt) exacta y el tiempo de cómputo empleados en cada caso. Sin embargo, a pesar de las recomendaciones del grupo, OpenAI ha optado por revelar únicamente el tiempo medio de cómputo por problema y algunas estadísticas adicionales, sin incluir las instrucciones utilizadas.