Epic Games presentó una modificación profunda para el futuro de Rocket League este sábado, entre las dos semifinales del Major de París. El videojuego pasará a utilizar el motor Unreal Engine 6, la nueva versión del software de la desarrolladora estadounidense. La decisión causó sorpresa en la comunidad porque el título todavía funciona con una tecnología anterior y nunca sumó la quinta versión de esta herramienta. Por el momento, la empresa omitió anunciar una fecha de lanzamiento para la actualización.

El adelanto oficial también sugirió una vinculación mucho más estrecha con Fortnite y sus diferentes modalidades de juego. Con respecto a los plazos, el director de la firma, Tim Sweeney, ya había señalado en una entrevista que las primeras versiones de prueba del motor gráfico estarían listas en un plazo de dos a tres años. A partir de esas declaraciones, resulta difícil imaginar la implementación del nuevo sistema antes del cierre de 2026 o principios de 2027.

La novedad generó asombro entre los jugadores profesionales y creadores de contenido, quienes suelen mostrar una postura crítica hacia la gestión de la distribuidora.

Previo al anuncio, las especulaciones apuntaban a una mudanza hacia Unreal Engine 5 para modernizar el apartado visual. Diversos analistas e integrantes de la escena daban por hecho ese traspaso, mientras que otros rumores mencionaban el retorno del sistema de intercambios o la llegada de los códigos de creador. Finalmente, la desarrolladora optó por el salto directo a la sexta versión.

Esta renovación tecnológica llega en un contexto de reclamos constantes por parte de los usuarios competitivos, quienes denunciaron el abandono del ecosistema tras la pandemia. La queja más reciente apuntaba a la proliferación de tramposos y ataques informáticos en las partidas de alto nivel, una situación que perjudicaba los entrenamientos de los equipos.