El pasado 28 de julio, el Concejo Municipal de Rosario le entregó la distinción de Interés Municipal al videojuego “Memoria en Juego: Vigilia”. La propuesta surge del trabajo conjunto de Valentina Conte, Paloma Pagano, Emma Pfann, Julieta Vismara y Laureano Diez, integrantes del Kataribe Studio. La iniciativa busca reconstruir la historia de la Biblioteca C.C. Vigil y de la ciudad mediante una narrativa interactiva diseñada para las nuevas generaciones. La versión de prueba quedará disponible al público en los próximos días, tras su presentación oficial en la sede de la biblioteca. En tanto el lanzamiento de la versión completa está programado para fin de año.
El proyecto nació inicialmente como una tesina de grado para la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). "Con el equipo venimos trabajando muy bien desde el primer año de la carrera y decidimos embarcarnos en esta propuesta a partir de interrogantes sobre la historia de la biblioteca y su valor como sitio de memoria", explicaron desde Kataribe Studio a Rosario3. A partir del análisis del libro El caso Vigil, de Natalia García, el grupo comenzó la etapa de investigación de archivos, testimonios y fotografías para dar forma a la estructura narrativa del desarrollo.
Para definir el impacto emocional y las dinámicas del proyecto, el equipo realizó instancias de consulta con estudiantes que participaron de visitas guiadas en la institución. "Para el grupo era fundamental rescatar la vivencia y el registro emotivo de quienes conocen el espacio, además de recopilar testimonios históricos para construir el storytelling y la arquitectura del juego", señalaron integrantes del estudio. Más tarde, la incorporación de estudiantes de Bellas Artes y de la Tecnicatura en Inteligencia Artificial de la UNR permitió consolidar el diseño gráfico y la programación general.
La propuesta interactiva combina el género de suspenso con mecánicas de juego de rol (RPG) e imágenes en estilo pixel art desarrolladas sobre el motor Unity. La trama sigue a Quime, una adolescente de 15 años que baja del colectivo frente al edificio de la biblioteca en busca de un cargador de celular y termina viajando en el tiempo. Al contestar un antiguo teléfono dentro del lugar, la protagonista se transporta a 1977, momento preciso de la intervención militar en la institución. Su objetivo será regresar al presente.
El diseño del espacio contrapone dos atmósferas visuales y sonoras bien diferenciadas para transmitir distintos momentos históricos. El entorno actual presenta tonos cálidos, música alegre e interacción con personajes no jugables, entre los que destaca Constancio, un gato real de la biblioteca que actúa como un agente del tiempo. En cambio, la representación del pasado recurre a una paleta oscura, sonidos tensos y estructuras complejas como laberintos y pasillos sin salida, inspirados en las modificaciones arquitectónicas reales que sufrió el edificio durante la dictadura militar.
Desde Kataribe Studio destacaron la importancia de abordar las narrativas locales desde la propia comunidad y utilizar las nuevas tecnologías para vincular la memoria con el público joven. "Existe un potencial narrativo e inmersivo muy grande en los videojuegos para conectar con las preguntas de las nuevas generaciones e integrar estos formatos a los debates sobre el pasado reciente", afirmaron representantes del desarrollo. La iniciativa busca que las y los jugadores exploren los hechos históricos de manera activa y participativa.
La iniciativa fue reconocida y acompañada por la UNR a través de la convocatoria UNR GameLab, impulsada por el Laboratorio de Experimentación Tecnológica y la incubadora de Industrias Culturales del Área de Ciencia y Tecnología. A lo largo de este proceso, el equipo contó con la tutoría de especialistas y financiamiento para la producción. Asimismo, la propuesta participó en eventos locales como Tecnoteca 360°, la Noche de los Museos en el Museo de la Memoria, la Noche de las Ideas, el Festival 50 años de Memoria, la exposición de Videojuegos en la Universidad Abierta Interamericana y Tecnociencia POP.
El colectivo responsable del proyecto prevé llevar la experiencia a la convención Crack Bang Boom que comenzará este jueves en Rosario, al Congreso de Derechos Humanos en septiembre en San Juan y a diferentes instituciones educativas de todo el país. “Si Vigilia tiene que viajar por todo el país, lo va hacer, queremos que llegue a todas partes”, destacaron.