Cada Mundial deja una imagen difícil de olvidar. En Sudáfrica 2010 fue la pelota Jabulani, en Qatar 2022 la consagración de Lionel Messi con la copa y, en 2026, uno de los símbolos visuales parece estar mucho más cerca del césped. Se trata de los botines rosas.

Lo que hace algunos años era una elección reservada para futbolistas extravagantes hoy se volvió prácticamente una norma (gq.com.mx).

Basta con mirar cualquier partido del torneo para comprobarlo. Jugadores de selecciones tan distintas como Noruega, Japón, Estados Unidos o Australia comparten el detalle llamativo de calzar modelos en tonos fucsia, rosa intenso o fluorescente. Lo que hace algunos años era una elección reservada para futbolistas extravagantes hoy se volvió prácticamente una norma.

Las grandes marcas deportivas contribuyeron a consolidar la tendencia. Nike, adidas, Puma y New Balance presentaron colecciones especiales para el Mundial con diferentes diseños y tecnologías, pero todas con el rosa como protagonista. Entre las explicaciones aparece una palabra clave: visibilidad.

Diseñadores de la industria señalan que estos colores generan un fuerte contraste con el verde del campo de juego y permiten que el calzado destaque en las transmisiones televisivas, las repeticiones en cámara lenta y, sobre todo, en los videos cortos que circulan en redes sociales. En una época en la que el fútbol también se consume desde celulares y plataformas como TikTok, llamar la atención en apenas unos segundos resulta fundamental.

Entre las explicaciones aparece una palabra clave: visibilidad (gq.com.mx).

Sin embargo, no todo pasa por cuestiones técnicas. Algunos especialistas sostienen que el rosa dejó de asociarse con la rebeldía o la excentricidad para convertirse en una herramienta de expresión personal e, incluso, en un elemento que une a futbolistas de diferentes países y culturas bajo una misma estética.

También hay una explicación vinculada a la moda. Agencias internacionales dedicadas a prever tendencias ya habían señalado en 2024 que el “fucsia eléctrico” sería uno de los colores destacados de 2026. Como el desarrollo de un botín puede comenzar años antes de llegar al mercado, no sorprende que varias marcas hayan apostado al mismo tono al mismo tiempo. Y si dentro de cuatro años el Mundial se llena de botines verde lima, probablemente alguien ya lo haya anticipado en un informe de tendencias.

Fuente: GQ.