Con la búsqueda de la mirada como protagonista, las cejas dejan de ser un detalle olvidado para convertirse en el marco que puede cambiar por completo la expresión del rostro. Para quienes sueñan con unas cejas "más llenitas", ya no hace falta someterse a procedimientos complicados ni pasar horas frente al espejo. Sólo unos trucos bien aplicados pueden generar una transformación sutil pero contundente.
Cejas más pobladas con trucos simples
En primer lugar, el maquillaje inteligente es clave. Expertos recomiendan usar productos de punta delgada y hacer pequeños trazos ascendentes, imitando cada vello natural. El objetivo no es oscurecer ni saturar, sino crear la ilusión de volumen donde haga falta y difuminar para que no se note la trampa.
Otro aliado es el gel para cejas, el cual debe aplicarse peinando los pelitos hacia arriba en la parte frontal para ordenar y levantar el vello, dando un efecto lifting inmediato. Los geles transparentes ofrecen un look más natural, mientras que los con color aportan densidad visual sin necesidad de mucho arte.
También existen opciones que actúan a largo plazo, como los serums y aceites nutritivos. Ingredientes como el aceite de ricino o fórmulas con péptidos pueden fortalecer el vello y mejorar su apariencia con el uso constante. Aunque no prometen magia de un día para el otro, muchos usuarios notan cejas más fuertes y con mejor densidad tras semanas de constancia.
Y, por último, apuntar a los hábitos diarios. Dejar descansar las cejas de depilaciones agresivas, limpiarlas con suavidad y evitar frotarlas, son algunas de las pequeñas acciones que marcan una gran diferencia.