El delineado de ojos nunca pasa de moda, pero en las últimas temporadas volvió con fuerza gracias al furor por los looks inspirados en los años 90 y 2000. El famoso cat eye, con su terminación elevada y felina, sigue siendo uno de los más pedidos porque inmediatamente estiliza la mirada y aporta un toque sofisticado incluso en maquillajes simples.

Aunque parezca complicado, lograr una buena línea no depende solamente del pulso. La clave está en encontrar el tipo de delineado que mejor se adapte a la forma de los ojos y elegir el producto correcto. Los delineadores en fibra o tipo marcador suelen ser ideales para principiantes porque permiten mayor precisión y secan rápido, mientras que los en gel o líquidos ofrecen acabados más intensos.

Los maquilladores recomiendan trabajar por partes (YouTube @MarianaZambrano).

Uno de los errores más frecuentes es intentar hacer todo el trazo de una sola vez. En realidad, los maquilladores recomiendan trabajar por partes: primero marcar una línea fina sobre las pestañas y luego dibujar la “colita” externa. Para que ambas queden parejas, muchas personas usan como guía el ángulo de la ceja o incluso una cinta adhesiva colocada suavemente en diagonal.

Hacer pequeños trazos y corregir de a poco suele dar mejores resultados que intentar un delineado perfecto en el primer intento (pinterest.com).

Otro truco que suele funcionar es mirar de frente al espejo mientras se dibuja el extremo del delineado. Cuando el ojo está completamente cerrado, la línea puede deformarse al abrirlo, especialmente en párpados caídos o encapotados. Por eso, hacer pequeños trazos y corregir de a poco suele dar mejores resultados que intentar un delineado perfecto en el primer intento.

Para quienes recién empiezan, los expertos también sugieren practicar con lápiz antes de pasar al delineador líquido. El lápiz permite corregir errores con mayor facilidad y ayuda a entender qué forma favorece más a cada rostro. Además, las versiones marrones o gris oscuro generan un efecto más suave y natural para el día a día.

Muchas personas usan como guía el ángulo de la ceja o incluso una cinta adhesiva colocada suavemente en diagonal (maybelline.com.ar)

En cuanto a tendencias, el cat eye clásico convive ahora con delineados gráficos, versiones difuminadas y estilos minimalistas que apenas levantan la esquina externa del ojo. La idea ya no es buscar perfección absoluta, sino usar el delineado como una herramienta para jugar con distintas expresiones y potenciar la mirada según el estilo de cada persona.