Porsche presentó el nuevo Cayenne Electric, una versión que no llega para reemplazar a los tradicionales modelos a combustión o híbridos, sino para convivir con ellos y dejar la elección en manos de los conductores.
La gran novedad está en sus prestaciones. La versión más potente, el Cayenne Turbo Electric, alcanza nada menos que 1.156 caballos de fuerza y puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos, una cifra que lo ubica entre los vehículos de calle más potentes de la marca.
Pero no todo es velocidad. El nuevo SUV incorpora una batería de gran capacidad que le permite alcanzar una autonomía superior a los 690 kilómetros, dependiendo de la versión y las condiciones de conducción.
También sorprende su sistema de carga. Gracias a su arquitectura de 800 volts, el modelo puede recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 16 minutos, siempre que se utilice una estación compatible con su máxima capacidad de carga.
En materia de diseño y comodidad, el Cayenne Electric suma una mayor distancia entre ejes, lo que se traduce en más espacio para los pasajeros de las plazas traseras. Además, mantiene características propias de un SUV de alta gama, con tecnología avanzada y un fuerte enfoque en el rendimiento.
La llegada de este modelo vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de si realmente conviene apostar definitivamente por la electricidad o, todavía, es mejor mantener las opciones tradicionales. En este aspecto, Porsche, por ahora, ofrece las dos alternativas y deja que cada conductor elija.
Fuente: GQ.