Hay prendas que parecen destinadas a quedarse para siempre en el placard familiar y, sin embargo, la moda encuentra la manera de traerlas de vuelta. Eso es justamente lo que ocurre con el llamado “traje de abuelo”, una tendencia que recupera la sastrería clásica y la adapta a una estética mucho más actual. Para esta primavera 2026, el conjunto promete convertirse en una alternativa elegante, cómoda y con mucha personalidad.
La propuesta se caracteriza por sacos amplios, pantalones de caída recta y telas que remiten a la sastrería tradicional. Lejos de buscar una silueta súper ajustada, la tendencia apuesta por prendas con movimiento y volumen, en línea con ese regreso de la moda a los cortes relajados. La idea es que el traje se sienta más natural y menos rígido.
Una de las famosas que ya se sumó a esta estética fue Eiza González, quien apareció con un conjunto gris claro formado por saco amplio y pantalón recto, combinado con una camisa blanca, stilettos negros y un clutch marrón. El resultado logró tomar una imagen que podría parecer salida de varias décadas atrás y convertirla en un look completamente contemporáneo.
Y aunque el traje completo es la versión más evidente, no hace falta llevar el conjunto de pies a cabeza. El saco puede combinarse con jeans rectos y mocasines para una propuesta más relajada, mientras que el pantalón puede acompañarse con una camisa blanca, un suéter liviano o incluso una remera básica. También aparecen tonos como gris, arena, marrón, azul oscuro y crema, que ayudan a mantener ese espíritu clásico.
La clave está en no intentar disfrazarse de abuelo, sino tomar algunos de los códigos de esa estética y llevarlos al presente. Con zapatillas, mocasines, botines o un calzado más elegante, el resultado puede cambiar por completo. Así, una de esas prendas que durante años parecían demasiado antiguas vuelve a convertirse en una opción canchera para vestirse en esta primavera.
Fuente: Glamour.