Si alguna vez sucedió que, tras colocarse el perfume favorito, el mismo "se va" antes de tiempo, no necesariamente tiene que ver con una mala calidad del producto. Existen pequeñas costumbres diarias que hacen que las moléculas aromáticas se evaporen o no se fijen bien en la piel.

A continuación, los errores más frecuentes y cómo evitarlos:

-Aplicar el perfume sobre piel seca: Uno de los errores más comunes es rociar perfume directamente sobre la piel sin haberla preparado. La piel seca absorbe los compuestos del perfume de forma distinta y hace que el olor se evapore mucho más rápido. Los expertos recomiendan aplicarlo justo después de la ducha o sobre piel hidratada con crema sin aroma.

-Ignorar la concentración del perfume: No todos los frascos son iguales, ya que existen Eau de Toilette, Eau de Parfum, Parfum, etc. Los perfumes con menor concentración de aceites aromáticos están diseñados para ser ligeros y frescos, pero eso también significa que duran menos horas sobre la piel. Si se busca que la fragancia se mantenga todo el día, elegir una mayor concentración puede marcar la diferencia.

-No aprovechar puntos de pulso: El calor del cuerpo ayuda a difundir la fragancia. Por eso aplicar perfume en zonas cálidas como el cuello, el pecho o las muñecas (los llamados “puntos de pulso”) ayuda a que el aroma se proyecte y dure más. Rociar siempre en un solo lugar o en zonas frías apenas mejora la duración.

Uno de los errores más comunes es no aprovechar los "puntos de pulso" (glamour.com)

-Frotar después de aplicar: Puede parecer lógico frotar las muñecas después de poner perfume, pero en realidad eso rompe las moléculas y acelera su evaporación. En vez de frotar, lo ideal es dejar que el perfume se seque por sí mismo.

-Guardarlo en cualquier lado: El perfume también sufre con el ambiente. Exponer un frasco al sol, al calor o a cambios de temperatura puede degradar su composición y hacer que el aroma se vaya más rápido incluso antes de usarlo. Expertos recomiendan guardarlo en un lugar fresco, seco y fuera de la luz directa para preservar sus notas.

El mal almacenamiento del envase también puede perjudicar al producto (gq.com.mx)

-Demasiado o muy poco, y solo en un punto: Aplicar más perfume no siempre significa mayor duración. De hecho, rociar en exceso en un solo lugar puede hacer que la fragancia “arda” y desaparezca antes. Por otro lado, poner muy poco, o solo en un punto como el cuello, limita la difusión general del aroma. La clave está en aplicar unas cuantas dosis estratégicas en varios puntos.