Hay objetos que simplemente cumplen una función y otros que están hechos para convertirse en tema de conversación. Y si algo tienen en común el arte contemporáneo y la alta relojería es la capacidad de transformar un objeto cotidiano en una pieza que todos quieren mirar. Ahora, dos nombres que conocen muy bien ese terreno decidieron unir fuerzas.
El protagonista de esta nueva alianza es Jeff Koons, uno de los artistas contemporáneos más reconocidos (y también más polémicos) de las últimas décadas. A sus 71 años, acaba de ser nombrado nuevo embajador de Hublot, una casa relojera suiza que desde hace años apuesta por combinar tradición, innovación y materiales poco convencionales.
La elección no parece casual. Koons es conocido por convertir objetos cotidianos en verdaderos íconos culturales, mientras que Hublot construyó buena parte de su identidad a partir de combinaciones inesperadas, como el oro y la goma. Incluso hay una referencia visual bastante evidente, como el famoso Balloon Dog del artista y compararlo con las formas contundentes de un reloj Big Bang para entender por qué este encuentro parece destinado a funcionar.
La relación entre ambos también tiene un punto en común en su historia. Tanto Koons como Hublot comenzaron a ganar protagonismo durante la década de los 80 y, desde entonces, se caracterizaron por desafiar las reglas de sus respectivos mundos. La casa relojera ya trabajó anteriormente con artistas como Takashi Murakami y Daniel Arsham, pero ahora suma a una figura cuya obra se convirtió en una referencia indiscutida del arte contemporáneo.
“Siempre hemos compartido una fascinación por las ciencias de los materiales”, explicó Koons al hablar de la alianza. Desde la firma, en tanto, Julien Tornare, director ejecutivo de Hublot, destacó que son pocos los artistas que hayan transformado la cultura contemporánea de la manera en que lo hizo Koons. Todo apunta, entonces, a una colaboración que buscará llevar todavía más lejos esa obsesión compartida por los materiales, el volumen y las formas inesperadas.
Aún no se conocen los detalles del reloj o de la colección que surgirá de esta colaboración. Lo que sí está claro es que, si finalmente llega un Big Bang diseñado junto a Koons, probablemente sea una de esas piezas que no pasan desapercibidas ni siquiera para quienes no son fanáticos de la relojería.
Fuente: GQ.