El invierno trajo consigo el regreso de uno de los cortes de pelo más elegidos de los últimos años. Se trata del long bob, también conocido como lob. Su largo intermedio lo convierte en una opción ideal para quienes buscan un cambio de look sin animarse a un corte demasiado corto, logrando un equilibrio entre practicidad y sofisticación.

Long bob (o lob), una opción ideal para quienes buscan un cambio de look sin animarse a un corte demasiado corto (vogue.mx).

Una de las grandes ventajas del lob es que cae, generalmente, a la altura de la clavícula, una longitud que ayuda a enmarcar el rostro, estilizar el cuello y aportar un efecto rejuvenecedor. Además, se adapta con facilidad tanto a cabellos lisos como ondulados o con rulos suaves.

Su versatilidad es otro de los motivos por los que sigue siendo tendencia. Puede llevarse con raya al medio o al costado, con puntas rectas o ligeramente desmechadas, y permite crear desde peinados relajados para el día a día hasta estilos más elegantes para ocasiones especiales.

Un corte que se adapta con facilidad tanto a cabellos lisos como ondulados o con rulos suaves (mujerhoy.com).

Durante el invierno, este corte también resulta muy práctico porque combina a la perfección con bufandas, poleras, tapados y cuellos altos sin que el cabello pierda movimiento o volumen. Con unos pocos minutos de peinado es posible conseguir un look prolijo y actual.