Las tendencias de belleza se renuevan con cada temporada y esta primavera hay un estilo que busca hacerse un lugar frente a las propuestas más minimalistas. Se trata del maquillaje ruso. Con una estética pulida, rasgos definidos y una mirada que no pasa desapercibida, esta técnica propone realzar el rostro sin necesidad de recargarlo de productos.
A diferencia del no makeup makeup, que busca un efecto de rostro prácticamente al natural, el estilo ruso apuesta por un acabado más estructurado. La clave está en combinar una piel luminosa, cejas prolijas, ojos delineados y mejillas sonrojadas, con un resultado elegante que también tiene carácter.
A continuación, algunas recomendaciones:
-La piel, el punto de partida: Para conseguir este efecto, la preparación del rostro es fundamental. La idea es lograr una piel hidratada, uniforme y con luminosidad, pero sin ocultar por completo su textura natural. Para eso, se recomienda trabajar con capas finas de base y corrector, en lugar de aplicar grandes cantidades de producto.
-Cejas definidas y una mirada protagonista: Los ojos son uno de los puntos fuertes de esta tendencia. Los delineados precisos, ligeramente ascendentes, ayudan a alargar visualmente la mirada, mientras que las sombras oscuras y los ahumados suaves aportan profundidad. Las cejas también tienen un papel central, llevándose peinadas, bien definidas y con rellenos sutiles que respetan su forma natural.
-El rubor se lleva sin miedo: A diferencia de otras corrientes que buscan un efecto casi imperceptible, el maquillaje ruso les da protagonismo a las mejillas. El blush se aplica de manera visible y se difumina hacia las sienes para aportar un aspecto fresco y ligeramente sonrojado. El secreto está en integrar bien el color para evitar cortes marcados.
-Labios para todos los gustos: El cierre del look depende del efecto que se quiera conseguir. Los tonos nude aportan sobriedad, mientras que los rojos intensos y los matices berry suman fuerza y sofisticación. Así, el maquillaje puede adaptarse tanto a una propuesta más discreta como a otra pensada para destacar.
-Cómo recrearlo en casa: Para probar esta tendencia no hace falta tener una colección interminable de cosméticos. Una buena hidratación, productos aplicados en capas ligeras, cejas peinadas, máscara de pestañas, un delineado ascendente y un rubor bien difuminado pueden ser suficientes para empezar. La clave es trabajar cada detalle con precisión y elegir los tonos según las preferencias personales.
Fuente: Glamour.