El Mundial 2026 está a punto de comenzar. Todas las selecciones van por el mismo sueño, aunque para algunos sea más posible que para otros. Por primera vez, 48 equipos competirán por ser los reyes del fútbol. Y la particulardidad es que 12 serán dirigidos por entrenadores de solo dos países: Argentina y Francia, justamente, los dos últimos finalistas.
Albicelestes y galos abastecen al campeonato del mundo con la mayor cantidad de técnicos: habrá 6 de cada lado. Particularmente, los argentinos son casi todos de la misma región, la nuestra.
Además de la presencia de Lionel Scaloni, oriundo de Pujato, en la provincia de Santa Fe, campeón del mundo en Qatar 2022; habrá otros cinco compatriotas al frente de equipos de diversa cultura y con diferentes objetivos para este torneo.
Así como el Gringo, formado en las divisiones inferiores de Newell's, hay un rosarino, síbolo e ídolo de la Lepra, que estará al frente de otro país campeón del mundo. Marcelo Bielsa, ex DT de la Selección Argentina y de Chile, conducirá a Uruguay con el sueño de volver a coronarse como hace 76 años.
Pero hay otro rosarino más, también vinculado con el rojinegro, aunque nunca haya dirigido en el Parque Independencia. Se trata de Sebastián Becaccece, de pasado en Independiente, Racing y Defensa, sueña con hacer historia con Ecuador.
Uno que no es de Rosario, pero es el único campeón —como fútbolista— con la Primera División leprosa (Bielsa lo fue como DT), es Mauricio Pochettino, nacido en Murphy. El ex defensor de la selección nacional tendrá muchas miradas sobre sí al conducir nada menos que a Estados Unidos. Antes, condujo a PSG durante un año y al Tottenham por cinco temporadas.
A esta lista de santafesinos se le suma el rafaelino Gustavo Alfaro, de breve paso por Rosario Central. El ex entrenador de Boca y Arsenal, devolvió a Paraguay a un Mundial luego de 16 años.
El único de los técnicos argentinos que no es nacido en Santa Fe es Néstor Lorenzo, conducirá a la prometedora Colombia, que se debe el salto de calidad que sus jugadores prometen hace varios mundiales.
Por su parte, en Francia, ya es una costumbre ver en el banco de suplentes de los galos a Didier Deschamps, que lleva 13 de sus 57 años al frente del plantel con el que fue campeón del mundo en 2018 y se prepara para su cuarta Copa del Mundo en ese rol.
Pero hay más: Sébastien Desabre, quien desde 2013 se alejó de Europa para trabajar en África y Asia, es el DT de la sorpresiva República Democrática del Congo, que vuelve a un Mundial tras 52 años gracias al triunfo en el repechaje ante Jamaica.
En un caso similar por trayectoria y actualidad se encuentra Sébastien Migné, quien es desde hace dos años el seleccionador del humilde Haití, otro de los conjuntos beneficiados por la ampliación de cupos a 48 participantes.
Un nombre conocido para los argentinos es el de Hervé Renard, quien al igual que hace tres años y medio es el DT de Arabia Saudita, el rival que sorprendió a la Argentina en el debut en Qatar.
Por último, el listado lo completan el ex-DT del Nápoli Rudi Garcia, quien está a cargo del seleccionado de Bélgica desde hace poco más de un año, y Sabri Lamouchi, quien dirigió a Costa de Marfil en Brasil 2014 y ahora hará lo propio con Túnez.
Es curioso que un país cinco veces campeón mundial como Brasil no aporte ningún DT a esta edición. El seleccinador de la Canarinha es el italiano Carlo Ancelotti, multicampeón con Real Madrid y Milan, que afronta su primera experiencia con un seleccionado. Justamente Italia, la ausencia más rutilante en la Copa del Mundo, cuenta con tres representantes: además de Carleto, Fabio Cannavaro, con Uzbekistán, y Vicenzo Montella, con Turquía, dirán presentes.
Al igual que los tanos, los otros dos países que más DT aportarán a la competición son Alemania, con Ralf Rangnick (Austria), Julian Nagelsmann (Alemania) y Thomas Tuchel (Inglaterra), y España, con Luis de la Fuente (España), Roberto Martínez (Portugal) y Julen Lopetegui (Qatar).



