El Mundial 2026 ya está en marcha. Con una ceremonia cargada de música, color y referencias a la cultura mexicana, el Estadio Ciudad de México abrió este jueves una nueva edición de la Copa del Mundo, la primera organizada en conjunto por México, Estados Unidos y Canadá.
La inauguración tuvo un condimento particular: por primera vez en décadas, ningún jefe de Estado estuvo presente en las tribunas durante el partido de apertura. Ni siquiera la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, asistió al estadio para presenciar el debut de la selección local.
El emblemático escenario, que se convirtió en el primero de la historia en albergar partidos de tres mundiales diferentes, lució repleto de hinchas que llegaron desde distintos puntos del planeta para vivir el inicio del torneo más importante del fútbol.
Entre los presentes estuvo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien encabezó los actos protocolares previos al encuentro. Sin embargo, la ausencia de mandatarios extranjeros fue una de las imágenes más comentadas de la jornada. Tampoco viajaron los líderes de Estados Unidos y Canadá, socios de México en la organización del certamen.
La decisión de Sheinbaum ya había sido anticipada días atrás. La mandataria optó por seguir el partido desde un Fan Fest montado en la capital mexicana junto a miles de aficionados. Incluso, decidió ceder su entrada a una joven indígena como gesto simbólico.
La postura de la presidenta rompió una tradición histórica que acompañó a prácticamente todas las inauguraciones mundialistas desde mediados del siglo pasado. Según explicó, prefirió compartir el evento con el público debido a la limitada cantidad de lugares disponibles y al elevado costo de los boletos.
Más allá de las ausencias políticas, la atención estuvo puesta en la fiesta futbolera. El estadio vibró con el espectáculo inaugural y con el entusiasmo de los fanáticos que comenzaron a darle vida a una Copa del Mundo que promete ser récord por la cantidad de selecciones participantes y por la magnitud de su organización.
Con el pitazo inicial quedó oficialmente inaugurado el Mundial 2026, una edición que ya empezó a escribir sus primeras páginas y que tendrá durante las próximas semanas los ojos del planeta puestos en Norteamérica.



