Didier Deschamps, campeón del mundo como futbolista en 1998 y como entrenador, en 2018, eleva a 15 el número de seleccionadores que, por diversos motivos, no continuarán al frente de los equipos con los que empezaron el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Deschamps se despidió el ultimo sábado, entre lágrimas pero "muy orgulloso", tras 14 años al frente de Les Bleus, pese a la derrota ante Inglaterra (4-6) en el partido por el tercer puesto del Mundial 2026, en el que los suyos protagonizaron una épica remontada desde el 0-4 al descanso.

La relación de entrenadores “caídos” durante el Mundial la abrió el francotunecino Sabri Lamouchi, relegado del cargo tras su primer partido en el Mundial, después de perder por 5-1 contra Suecia, el 15 de junio.

El checo Miroslav Koubek, el escocés Steve Clarke, el surcoreano Hong Myung-bo y el argentino Marcelo Bielsa, seleccionador de Uruguay, renunciaron después de que sus selecciones no pasasen de la fase de grupos.

El argentino Sebastián Beccacece, técnico de Ecuador, el neerlandés Ronald Koeman y el alemán Julian Nagelsmann lo hicieron por no superar los dieciseisavos de final. Y el mexicano Javier Aguirre, cuyo relevo al frente del Tri por el exfutbolista Rafa Márquez ya se conocía meses atrás; el portugués Carlos Queiroz (Ghana) y el español Roberto Martínez (Portugal), tras los octavos.

En el caso del marroquí Jamal Sellami, seleccionador de Jordania, la Federación rescindió su contrato, aparentemente tras algún acuerdo amistoso, después de la eliminación del equipo en la fase de grupos, mientras que el croata Zlatko Dalic dejó el equipo después de caer en dieciseisavos ante Portugal.

El senegalés Pape Thiaw fue destituido cuando su selección quedó fuera en dieciseisavos de final contra Bélgica, después de haber ido ganando por 0-2 un encuentro que abrió un fuerte debate en el país sobre la gestión del banquillo.