La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) anunció oficialmente la reanudación del fútbol profesional para el próximo miércoles 19 de agosto, tras la suspensión de la actividad provocada por el fuerte terremoto que azotó a diversas regiones del país el pasado lunes 10. Para afrontar los compromisos postergados, la entidad aplicó modificaciones en las fechas 2, 4, 5, 6, 7 y 8 del Torneo Finalización con la meta de ordenar el fixture.
El reinicio de la Primera División contará con dos encuentros este miércoles: Águilas Doradas frente a Llaneros por la cuarta jornada y Cúcuta ante Internacional de Bogotá por la segunda fecha. La actividad oficial continuará el viernes 21 con el arranque de la sexta fecha durante el fin de semana, mientras que los demás compromisos pendientes tendrán su lugar en días de semana.
Asimismo, la organización determinó que cada estadio requerirá inspecciones técnicas y la habilitación de las autoridades locales previo a la realización de los partidos, con especial foco en las zonas más afectadas. Entre las sedes que demandan mayor atención figura el estadio Pascual Guerrero de Cali, recinto que sufrió daños estructurales y permanecerá en evaluación. Por esta razón, América de Cali trasladará su localía al estadio El Campín de Bogotá para recibir a Junior el miércoles 26 de agosto.
Frente al apretado calendario, la Dimayor citó a los 36 clubes afiliados a una asamblea extraordinaria el propio miércoles 19 para debatir alternativas de reducción del certamen y asegurar su finalización dentro del año 2026. Las propuestas en discusión contemplan la sustitución de los cuadrangulares finales por llaves de eliminación directa, además de la disputar etapas de la Copa Colombia a partido único, medidas que aguardan la votación de la dirigencia.
En paralelo con lo deportivo, las 36 instituciones profesionales y la entidad rectora confirmaron un aporte económico destinado a la reconstrucción de las áreas damnificadas. A su vez, los estadios funcionarán como centros de acopio para recibir alimentos y suministros de primera necesidad para la población afectada. De esta forma, la actividad futbolística iniciará su proceso de normalización bajo estrictos controles de seguridad en toda la infraestructura deportiva.



