José “Maligno” Torres, ganador de la única medalla de oro de la delegación argentina en los Juegos Olímpicos de París 2024, puso nuevamente el foco sobre las dificultades que atraviesan los atletas argentinos para sostener sus carreras deportivas.

El cordobés cuestionó especialmente la falta de inversión y acompañamiento por parte del Estado y apuntó contra Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes. 

“Con Scioli no tuvimos la posibilidad de conversar y decirle que estoy desilusionado de lo que yo esperaba”, expresó el campeón olímpico en una entrevista con Argentina Amateur Deporte.

Torres había sido recibido por Javier Milei en la Casa Rosada después de su consagración en París. En aquel encuentro, el ciclista había planteado la necesidad de generar mejores condiciones para el desarrollo del BMX Freestyle en el país.

El reclamo por las rampas

 

Más allá de la ayuda económica para los atletas, el “Maligno” también había reclamado infraestructura para que el BMX pueda crecer en distintas provincias.

Según explicó, Argentina cuenta con una única rampa oficialmente apta para competencias internacionales, ubicada en Córdoba, donde entrena habitualmente la selección nacional. Por eso pidió que se construyan nuevos parques y espacios de entrenamiento en diferentes puntos del país.

“Estaría bueno que empiecen a apoyar y hacer otros parques más alrededor de Argentina para que no estén todos en diferentes lugares y podamos sacar atletas de todos lados”, había planteado el campeón olímpico.

     

Una medalla histórica

 

Torres hizo historia el 31 de julio de 2024 al quedarse con la medalla dorada en BMX Freestyle en París, con una actuación que le permitió alcanzar 94,82 puntos. Fue la única medalla de oro conseguida por Argentina en esos Juegos Olímpicos.

A pesar de aquella consagración, el deportista insiste en que el éxito olímpico no puede ocultar las dificultades que existen detrás del alto rendimiento y reclamó políticas que permitan que otros jóvenes puedan seguir el mismo camino.

El planteo del “Maligno” vuelve así a abrir el debate sobre el rol del Estado en el deporte argentino y sobre las condiciones que necesitan los atletas para competir al máximo nivel internacional.