La Tabla Anual de la Liga Profesional no sólo entrega una estrella, que no es poco, para nada, sino que además clasifica a las copas. Es un objetivo muy importante que tiene a Central como a uno de sus protagonistas.
Al equipo de Almirón le quedan siete fechas para el cierre de la fase regular y en ese recorrido deberá enfrentar, entre otros, a dos rivales directos y a otro que llegará descendido. Todos esos partidos en Arroyito.

El primero será mañana frente a Argentinos Juniors, el otro el mes que viene ante Independiente Rivadavia de Mendoza y el último, en la fecha previa al inicio de los cruces de octavos de final, con Estudiantes de Río Cuarto. Argentinos, Banfield, Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán, Huracán, Sarmiento y Estudiantes (RC), en ese orden, serán los compromisos del equipo de Arroyito que jugará cuatro en el Gigante y tres como visitante.

El torneo Clausura es otro objetivo, pero una cosa viene atada de la otra. Un buen cierre de fase regular posicionará al equipo en buenas condiciones para afrontar los cruces de octavos y cuartos, al menos, con ventaja de localía.

La Supercopa Internacional del sábado próximo frente a Estudiantes (LP) se lleva todas las miradas, y es lógico porque es un partido que entrega una estrella, pero los otros objetivos también tienen que ver con consagraciones y con el futuro.

Jugar un torneo internacional cada año engorda la tesorería del club y ese punto ayuda a potenciar al equipo para lo que vendrá. Los ingresos en dólares permiten pensar en un equipo más competitivo. Después, con los bolsillos bastante llenos, la dirigencia debe decidir cómo y cuándo invertir. Quizás los directivos auriazules deban revisar ese rubro para 2027.

En la Tabla Anual, Central marcha a cinco puntos del líder Independiente Rivadavia, justamente uno de sus rivales en el Gigante, segundo está Argentinos, el adversario de mañana. Si Central le gana quedará a un punto del equipo de La Paternal.

Hay un grupo de equipos que marchan casi todos juntos, pero será campeón uno solo y los tres primeros lugares están reservados para la Copa Libertadores, aunque los campeones del Clausura y la Copa Argentina despejarán lugares si es que están arriba en esa pelea.

Entre el primero y el noveno hay sólo ocho unidades de diferencia y quedan 21 puntos en juego. Puede ser todo, o nada.

Jugar un torneo internacional cada año engorda la tesorería del club y ese punto ayuda a potenciar al equipo para lo que vendrá

Achicar el margen de error, esto es conseguir buenos resultados, será fundamental para llegar al final con chances.

Central, que por ahora marcha a dos puntos de los puestos de Copa Libertadores, tendrá la opción de jugar con un par de rivales directos, lo que permite incrementar las chances de progreso en la tabla general, pero también conlleva un riesgo por la dificultad que ofrecerán esos equipos, que también son protagonistas, y porque una derrota lo alejaría de la meta.

Terminar la fase regular frente a un equipo descendido es una ventaja, pero para ello será imprescindible llegar hasta la última fecha mezclado con los de arriba.

Si Central gana los cuatro partidos que debe afrontar en Arroyito, gran parte del trabajo estará hecho. No es una tarea tan compleja.