A horas de la esperada final del Mundial entre Argentina y España, volvió a cobrar protagonismo una de las fotografías más emblemáticas del fútbol moderno: la imagen de un joven Lionel Messi sosteniendo en brazos a un bebé que, dos décadas después, se convertiría en la gran figura de la selección española, Lamine Yamal.

El autor de esa histórica postal, Joan Monfort, habló este viernes en El Contestador (Radio 2) y confesó la emoción que le genera que una fotografía tomada hace casi 20 años hoy sea una de las más comentadas del planeta.

"Se siente una felicidad difícil de expresar. No es una foto que siempre haya estado presente o que supiéramos que existía. Hay miles y miles de casualidades que hicieron que fuera creciendo con el tiempo. La hicimos hace casi 20 años, apareció recién hace dos años, descubrimos que existía y hoy los dos son quienes son. Hay tantas coincidencias que es difícil de explicar. Es como un milagro", expresó.

El fotógrafo recordó además cómo fue aquella producción, realizada cuando Messi recién comenzaba su camino en el Barcelona y Lamine apenas tenía unos meses de vida.

"Las producciones ya son complejas de por sí. Si además te ponen un bebé de tres meses, puede convertirse en una catástrofe. No podés controlar las emociones de un bebé, ni siquiera cuando es tuyo. Mucho menos en un lugar desconocido y con una persona que nunca había visto".

A pesar de las dificultades, todo salió según lo esperado gracias a la paciencia de los presentes y al acompañamiento de la madre del pequeño.

"Nos llenamos de paciencia, dejamos que todo fluyera. Estaba Sheila, la mamá de Lamine, y al final salieron unas fotos que... ¿Quién iba a imaginar que casi 20 años después ellos se encontrarían en una final de un Mundial de fútbol?"

     

El profesional también enumeró la increíble cantidad de coincidencias que rodean aquella imagen y que alimentaron aún más su impacto en las redes sociales.

"Los dos jugaron en el Barcelona, los dos llevaron el número 19, después el número 10, ambos son zurdos... Bueno, son muchísimas coincidencias. Y ahora la final se juega un día 19. Cada día aparece un detalle nuevo que hace que la historia siga creciendo".

La fotografía, que permaneció prácticamente desconocida durante años hasta que fue redescubierta en 2024, adquirió una dimensión inesperada con la explosión futbolística de Lamine Yamal y hoy vuelve a estar en el centro de la escena. 

Con Messi buscando defender el título mundial con Argentina y el joven español intentando conquistar su primera Copa del Mundo, aquella imagen dejó de ser una simple producción fotográfica para convertirse en un símbolo del paso de una generación a otra del fútbol mundial.