Franco Colapinto expresó un duro diagnóstico sobre su rendimiento y el comportamiento de su Alpine durante la sesión clasificatoria del Gran Premio de Singapur de Fórmula 1. Tras sufrir la eliminación en la segunda ronda (Q2) y quedar al margen de la lucha por los primeros diez puestos de salida, el corredor calificó la jornada en el trazado urbano de Marina Bay entre las más complejas de la temporada.

El piloto bonaerense contrastó el comportamiento de su vehículo entre el primer segmento de la prueba y la instancia posterior. Según explicó el deportista tras bajarse del monoplaza, el automóvil ofreció sensaciones competitivas durante la Q1, pero experimentó un deterioro pronunciado en la configuración general al momento de afrontar la Q2, circunstancia que impidió sostener el ritmo necesario para avanzar de fase.

“En general la Q2 fue muy mala, perdimos mucho el balance del auto. Fue un desastre, de los peores balances que tuve en mucho tiempo" dijo Colapinto en conferencia de prensa luego de la clasificación. "No entiendo bien por qué, en Q1 el auto se sentía bien y tenía bastante para mejorar, pero al final la Q2 terminó siendo un desastre”, dijo el oriundo de Pilar al respecto. 

El traspié en la prueba de clasificación profundizó un fin de semana adverso para el representante nacional, quien horas antes debió abandonar durante el desarrollo de la carrera sprint. El resultado llega en un tramo exigente del calendario donde el corredor busca revertir la racha tras concluir sin cosecha de puntos en los recientes eventos de Azerbaiyán y Bahréin.

Con la grilla de partida definida, el piloto de Alpine enfoca su estrategia en la competencia dominical en Marina Bay, un circuito de reducidas oportunidades de sobrepaso. Frente al desafío del trazado asiático, el equipo técnico trabaja sobre la puesta a punto del monoplaza para encarar la remontada desde las posiciones intermedias.