Julián Álvarez, uno de los jugadores más importantes de la selección argentina, sintió una molestia en el tobillo durante los primeros entrenamientos en Kansas. De esta forma, el cuerpo técnico le bajará las cargas para evitar riesgos a menos de diez días del comienzo del Mundial 2026. 

El delantero del Atlético de Madrid se sumó el pasado lunes al grupo junto a Cuti Romero y a Nico González y completó la primera sesión sin problemas. Sin embargo, tras ese entrenamiento exigente, el delantero manifestó una dolencia en su tobillo. A pesar de eso, el martes volvió a entrenarse con intensidad, pero la incomodidad persistió.

El miércoles, el cuerpo médico de la selección argentina le realizó estudios que arrojaron estudios satisfactorios ya que no se detectó ninguna lesión. Sin embargo, tomaron una decisión preventva de aflojar la intensidad del trabajo en campo. De esta forma, no salió al campo con el resto del plantel y realizó tareas regenerativas.

Para acelerar la recuperación y dejar atrás la molestia, Julián será sometido a un tratamiento de plasma rico en plaquetas, una técnica que se utiliza para regenerar la zona afectada y evitar complicaciones. 

El jugador podrá entrenarse a la par de sus compañeros tanto como el cuerpo técnico consideran que no es momento de arriesgar. El objetivo es que llegue en plenitud física al debut oficial.

A pesar del tratamiento, Julián Álvarez no jugará el amistoso ante Honduras en Estados Unidos. Su evolución marcará si podrá sumar minutos en el siguiente partido preparatorio frente a Islandia, el martes 9. El gran objetivo es que el delantero llegue al 100% para el debut con Argelia, programado para el martes 16.