El técnico Frank Kudelka tiene un gran dilema a resolver de cara al partido de Newell's ante Estudiantes en La Plata, este lunes a las 19 por la séptima fecha del Torneo Clausura. Debe definir si le da minutos al delantero Matías Cóccaro, el goleador del equipo, o si lo preserva para el clásico rosarino ante Central, que se jugará el domingo 6 de septiembre en el Gigante de Arroyito.
Cóccaro atraviesa un problema físico que condicionó su participación en Newell’s durante gran parte de la temporada. El delantero uruguayo padece un síndrome de estrés tibial bilateral crónico, una afección que genera una sobrecarga permanente sobre el músculo sóleo, encargado de compensar la inestabilidad de la tibia.
Esa exigencia extra deriva en dolores y contracturas frecuentes en la zona de los gemelos y las pantorrillas.
La lesión le impidió sostener continuidad a lo largo del año y lo obligó a atravesar distintos períodos de recuperación. De hecho, el cuerpo técnico y médico rojinegro viene administrando con especial cuidado sus cargas de trabajo después de las molestias que ya lo marginaron en febrero, abril y nuevamente a mediados de agosto.
En ese contexto, y con el clásico rosarino cada vez más cerca, surge un dilema para Kudelka: evaluar si vale la pena arriesgar al Zorro en el compromiso ante Estudiantes o es mejor preservarlo para que llegue en las mejores condiciones al duelo frente a Central.
Más allá de las dificultades físicas, Cóccaro volvió a mostrar el fin de semana pasado que es la pieza más importante en ataque. Ingresó desde el banco, hizo dos goles ante Banfield y dejó en claro que mantiene intacto su olfato goleador y su capacidad para cambiar el rumbo de un partido.



