La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) resolvió levantar el boicot que pesaba sobre las competencias de la FIFA, luego de confirmar que el organismo internacional descartó de manera definitiva el polémico plan para vender participaciones comerciales en sus torneos. La decisión se comunicó durante una reunión de dirigentes celebrada en Mónaco, donde se ratificó que la entidad madre del fútbol mundial cumplió con las exigencias impuestas por el bloque europeo.

La medida de protesta, acordada en su momento por las 55 federaciones miembro de la UEFA, surgió como respuesta al proyecto denominado FIFA Forward Enterprises (FFE), una iniciativa impulsada por Gianni Infantino que buscaba comercializar activos vinculados a los Mundiales. Tras la retirada oficial del plan a finales de julio y la garantía de que no se repetirá una propuesta similar, el frente continental habilitó la participación de sus seleccionados en los torneos globales, como el cruce del seleccionado femenino sub-20 de Inglaterra frente a Polonia.

A pesar de haber destrabado el calendario deportivo, la tensión entre las organizaciones continúa. A través de un estudio jurídico con sede en Estados Unidos, la UEFA remitió una notificación formal a la FIFA en la que advirtió sobre el inicio de acciones legales, arbitrajes y denuncias ante entes reguladores. Asimismo, el documento intimó a Infantino y a otros 14 ejecutivos a resguardar la totalidad del material archivado sobre el proyecto.

“Usted y la FIFA están obligados a tomar medidas inmediatas para identificar, localizar y preservar todos los documentos e información almacenada electrónicamente que se describen en este aviso y que estén en su posesión, custodia o control, o en el de la FIFA”, detalla el requerimiento legal. En ese escenario, la cúpula directiva del fútbol europeo mantendrá la presión política y mantendrá el pedido de renuncia sobre la máxima autoridad de la entidad con sede en Zúrich.