La emoción flotaba en el aire en la tarde del martes 6 de octubre, el día de la despedida de Leo Messi de la selección argentina. Uno de los momentos que dejan huella en los futbolistas y que queda en sus recuerdos para siempre, es el viaje en colectivo rumbo al estadio. Este fue el último de La Pulga. 

Messi no pudo contener las lágrimas durante el traslado de la Selección Argentina rumbo al Monumental, donde enfrentará a Benín en un amistoso que marcará su despedida de la Albiceleste. El recorrido estuvo acompañado por miles de hinchas que se acercaron a los costados de la Autopista Riccheri para despedir al capitán.

A las 17:50 partió el micro camino al estadio de River, con muchas personas en la cual del predio de la AFA que lleva su nombre, una constante a lo largo de todo el trayecto rumbo al recinto emplazado en Núñez. Un trayecto en el cual las cámaras capturaron a la Pulga con gran emoción al observar el gran cariño por parte del público, quebrándose en llanto en los primeros metros del camino.

     

El micro de la selección suele viajar al Monumental por el bajo porteño habitualmente. Sin embargo, en este caso se trasladó por la General Paz de punta a punta, escoltado por la policía, como una suerte de saludo y agradecimiento para aquellos que decidieron pararse para verlo pasar por última vez. 

     

Hubo algún intento de parar el ómnibus de parte de la gente. Por eso fue muy necesaria esta vez la presencia de la seguridad. No pasó a mayores. 

A eso de las 19, Leo Messi y el resto del platel de Lionel Scaloni arribó al estadio de River para enfrentar a Benin, pero con un objetivo superior y preponderante: el homenaje al capitán campeón de Qatar 2022.