Noruega tuvo un estreno ideal en el Mundial 2026 al imponerse por 4-1 frente a Irak en Boston, en el encuentro correspondiente a la primera fecha del Grupo I.

     

El seleccionado escandinavo construyó su victoria con un doblete de Erling Haaland durante la etapa inicial, mientras que Leo Östigard amplió la ventaja y Kristian Thorstvedt selló la goleada en la última acción del partido. El único tanto del conjunto iraquí fue obra de Aymen Hussein, quien había establecido el empate parcial.

Gracias a este resultado, los denominados Vikingos Rojos quedaron en lo más alto de la zona, por delante de Francia, favorecidos por una mejor diferencia de gol.