El taekwondo de Rosario volvió a dejar la bandera de la ciudad en lo más alto del podio internacional. Del 22 al 25 de octubre, el estadio Maipú Arena de la ciudad de Mendoza fue sede del Campeonato Panamericano de Taekwondo ATA, donde la delegación rosarina de Academias Il-Jahng participó con unos 40 deportistas.

Entre ellos, sobresalió el desempeño del grupo perteneciente al Club Fortín Barracas (ubicado en avenida Rondeau 1060), que viajó con 12 competidores de entre 10 y más de 50 años. El balance no pudo ser mejor: cosecharon 16 medallas en total, desglosadas en ocho de oro, seis de plata y dos de bronce.

Detrás de cada podio hay un trabajo silencioso de meses en el gimnasio del club de barrio. Nicolás Fernández, cinturón negro 4º Dan e instructor de la academia de Fortín Barracas, acompañó y preparó a los deportistas a lo largo de todo el año.

"Más allá de los resultados deportivos, nos gustaría destacar todo el esfuerzo que hubo detrás de esta participación. Durante el año, los alumnos se prepararon con sus clases habituales, entrenamientos adicionales y clases especiales destinadas a la competencia. Muchos tuvieron que organizar sus tiempos entre la escuela, el trabajo, sus responsabilidades personales y los entrenamientos, demostrando un enorme compromiso, disciplina y ganas de superarse", expresó Fernández Brussa en diálogo con Rosario3.

La logística y el esfuerzo económico para viajar a un certamen panamericano requirieron de la ayuda de un pilar fundamental del club, su comunidad.

"Queremos reconocer especialmente el acompañamiento de las familias, que fueron fundamentales para que esta experiencia fuera posible. Los padres estuvieron presentes durante todo el proceso, acompañando a sus hijos en los entrenamientos, realizando un importante esfuerzo económico para afrontar el viaje y la competencia, y brindando su apoyo constante, tanto en los momentos buenos como en los más difíciles", subrayó el entrenador.

Para el instructor rosarino, la experiencia va mucho más allá de lo estrictamente competitivo y apunta a la formación integral de los chicos y adultos que concurren a la institución de la zona norte.

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"Como instructor, fue una enorme satisfacción ver el crecimiento de cada uno de los alumnos, no solamente desde lo deportivo, sino también desde lo personal. La preparación para un campeonato de esta magnitud implica aprender a manejar los nervios, superar frustraciones, ganar confianza y asumir nuevos desafíos", reflexionó Nicolás.

En ese sentido, agregó: "Si bien estamos muy orgullosos de las 16 medallas obtenidas, creemos que el mayor logro fue el camino recorrido durante todo el año. Cada competidor, independientemente del resultado, demostró que con esfuerzo, perseverancia y acompañamiento se pueden alcanzar grandes objetivos".

El rendimiento de la comitiva rosarina reafirma el valor social y deportivo que cumplen los clubes de barrio en la ciudad como contención y semillero de atletas de nivel internacional.

"Para nosotros es muy importante poder representar a Rosario y al Club Fortín Barracas en una competencia de estas características, demostrando el trabajo que se realiza día a día desde una institución de barrio, donde buscamos que el taekwondo sea no solamente una actividad deportiva, sino también una herramienta para transmitir valores y contribuir a la formación de las personas", concluyó Fernández Brussa.

Tras la exitosa gira mendocina, la academia de Alberdi celebra los 16 podios obtenidos y ya piensa en la continuidad de sus entrenamientos, con la satisfacción del deber cumplido.

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