Jackson Irvine, el capitán australiano fan de Maradona que desafía a Trump y defiende las causas sociales. El mediocampista de los “Socceroos” se convirtió en una de las figuras más representativas del St. Pauli por su compromiso con los derechos humanos y sus críticas a distintas problemáticas sociales. Además de su admiración por Diego Maradona y Lionel Messi, mantiene una postura pública contra el discurso del presidente estadounidense.

El capitán del St. Pauli alemán también asumió un rol activo fuera del fútbol, en línea con la identidad histórica del club, reconocido por su defensa de los derechos humanos y las luchas sociales.

La historia del capitán australiano que no se calla.
La historia del capitán australiano que no se calla.

Nacido en Melbourne el 7 de marzo de 1993, Irvine se desempeña como mediocampista y comenzó su carrera profesional en 2009. Su crecimiento llegó en 2012, cuando firmó con el Celtic de Escocia. Con 1,90 metros de altura y una personalidad marcada, el australiano se transformó en una de las caras visibles de un equipo con una fuerte identidad política y social.

Entre sus particularidades, Irvine tiene tatuajes inspirados en figuras de la música como Nick Cave y Lou Reed. También es reconocido por su admiración por Maradona y su fanatismo por Messi.

Desde que llegó al St. Pauli en 2021, Irvine asumió el liderazgo del equipo y acompañó con sus declaraciones el movimiento contracultural que caracteriza al club. Incluso, su cinta de capitán lleva los colores de la bandera LGBTIQ+ como símbolo de apoyo a la diversidad.

A lo largo de los últimos años, el futbolista expresó públicamente su preocupación por diferentes cuestiones sociales. “El fútbol está cada vez más desconectado de la sociedad” y “la homofobia en el fútbol sigue siendo un problema”, fueron algunas de sus frases.

Antes del Mundial de Qatar 2022 también había cuestionado las condiciones laborales de los trabajadores inmigrantes en ese país y reclamó la despenalización de las relaciones entre personas del mismo sexo.

La historia del capitán australiano que no se calla.
La historia del capitán australiano que no se calla.

En la previa del Mundial 2026, Irvine volvió a generar repercusión al cuestionar el Premio de la Paz que Donald Trump recibió por parte de la FIFA. “Es una burla y un retroceso en materia de derechos humanos”, expresó el capitán australiano al referirse al reconocimiento.

La admiración de Irvine por Maradona lo llevó a viajar a Nápoles, donde visitó el histórico santuario dedicado al Diez. Además, en sus redes sociales compartió una imagen con una camiseta retro de Boca Juniors con la frase “La Bombonera”.

El australiano también es vicepresidente del sindicato nacional de futbolistas de Australia.

 Es fanático de Diego Armando Maradona.
. Es fanático de Diego Armando Maradona.