El agónico triunfo de la selección argentina ante Egipto por 3-2 desató una auténtica marea de desahogo y alegría en las calles de Rosario. El dramatismo del encuentro en Atlanta, donde la Albiceleste revirtió un 2-0 abajo a falta de 15 minutos para el final, sumado al factor de ser una instancia de eliminación directa, movilizó a miles de hinchas que necesitaron descargar la tensión acumulada.
Pocos minutos después del pitazo final, el Monumento Nacional a la Bandera se transformó una vez más en el epicentro neurálgico de la celebración. Según se calculaba en imágenes en vivo de Radio 2, unas 5 mil personas se congregaron de forma espontánea frente al río Paraná, tiñendo el paisaje de celeste y blanco en una tarde fría pero cargada de calor popular.
Los festejos no se limitaron únicamente a la zona del Monumento. Desde diferentes barrios rosarinos se reportaron ruidosos bocinazos, banderas flameando desde las ventanas de los autos y cánticos que resonaron con fuerza en las principales avenidas.
El pase a los cuartos de final del Mundial generó un impacto notablemente mayor al del cruce anterior. El viernes pasado, tras la victoria frente a Cabo Verde en los 16avos de final, también se había registrado una movilización de hinchas hacia el Monumento durante la noche, aunque la concurrencia de este martes superó con creces aquella jornada, reflejando cómo se enciende la ilusión de la ciudad a medida que la Scaloneta avanza en el certamen.



