Franco Colapinto cruzó la bandera a cuadros en la 15° posición y terminó el Gran Premio de Mónaco envuelto en una profunda frustración. El piloto argentino tuvo una carrera para el olvido, marcada por una serie de penalizaciones por exceso de velocidad en la calle de boxes que terminaron de arruinar sus planes.

Apenas se bajó del monoplaza de Alpine, el bonaerense disparó con dureza: “Hay muchos pozos acá en la calle de boxes, capaz es por eso. Fue una carrera muy larga y frustrante porque no salió nada”.

A la hora de analizar el desarrollo de la competencia, el argentino detalló el calvario que vivió en la pista producto de la estrategia de paradas y los reiterados incidentes tras la bandera roja. “Largué bien, pero es imposible pasar. Paramos temprano, perdimos dos puestos en la parada y después no paró nadie porque cambiaron gomas con la bandera roja", explicó.

Además, Colapinto gatilló con total honestidad sobre los toques en la pista: "En el relanzamiento me chocó Fernando (Alonso), hizo que lo choque a Hülkenberg y después yo choqué a Carlos (Sainz), que venía lento en el medio de la pista. Un desastre”.

     

El piloto nacional también apuntó directamente contra el aburrido trámite del espectáculo en Montecarlo y destrozó la polémica estrategia de Williams, escudería que taponó a todo el pelotón para cuidar su posición. “En un momento tenía muy buen ritmo con el neumático duro, pero apareció Williams haciendo la famosa táctica de ellos de ralentizar todo. Es lo que hicieron el año pasado y lo que se puede hacer acá, pero creo que es lo triste de correr en Mónaco”, sentenció, visiblemente molesto por la falta de acción.

Siguiendo con su fuerte crítica al mítico circuito callejero, el argentino explicó lo difícil que se vuelve competir cuando los sobrepasos son prácticamente imposibles por el diseño de la pista. “Está muy bueno clasificar y todo eso, pero cuando ya en carrera no se puede pasar, un auto que va cuatro segundos más lento por vuelta no lo vas a pasar tampoco", agregó sobre la falta de variantes que ofrece el principado los domingos. "Así que terminó siendo una carrera muy aburrida y realmente frustrante. Una pena”, remató.

Finalmente, Colapinto cerró su análisis dejando en claro que el fin de semana en el trazado europeo le dejó un sabor muy amargo por las oportunidades que se dejaron pasar. “Fue un finde complicado, una carrera en la que podía haber oportunidades pero no las aprovechamos y da un poco de bronca. Habrá que rever todo, entender un poco el porqué de estas situaciones y volver mejor para la próxima fecha en Barcelona”, concluyó con la mente puesta en la revancha para el Gran Premio de España.