El pequeño Bastián Jerez, el nene que resultó gravemente herido luego de que la UTV en la que iba con su familia en Pinamar impactara contra una camioneta, fue trasladado a Mar del Plata este jueves para someterse a una tercera operación con el fin de cierrar su abdomen. Además, quien rompió el silencio, fue Manuel Molinari, el empresario involucrado en el siniestro.
El último parte médico difundido por el Hospital Municipal de Pinamar destacó que este jueves por la mañana el niño de ocho años estaba en condiciones de ingresar de nuevo al quirófano, pero como estaba estable decidieron trasladarlo a Mar del Plata para la cirugía.
A su vez, detallaron que desde este miércoles, “no requiere medicación para sostener la presión arterial”. Las autoridades sostuvieron que su estado todavía es delicado y que continúa bajo monitoreo permanente.
Por otro lado, quien rompió el silencio fue Manuel Molinari, el empresario de Junín que conducía la camioneta involucrada en el accidente. “Quiero agradecer de corazón a todos los que se han comunicado y manifestado su preocupación por lo ocurrido”, escribió el conductor investigado por lesiones culposas.
“Estamos atravesando un momento difícil, y lo más importante es la salud del niño. Pido prudencia, respeto y sobre todo oraciones por él y su familia”. Cerró el texto con una frase que se volvió central en el caso: “Confío en que la verdad y la justicia van a aclarar las cosas. Gracias por el acompañamiento y el cariño”.
Los dos vehículos, la camioneta Volkswagen Amarok y el UTV en el que viajaba la familia de la víctima, quedaron secuestrados para realizar peritajes y determinar cómo fue la mecánica del choque.



