Argentina reiteró este miércoles su histórico reclamo al Reino Unido para que retome las negociaciones en busca de una solución a la disputa por la soberanía de las islas Malvinas, archipiélago bajo control británico y cuya soberanía el país reivindica.

El nuevo llamado a Londres quedó plasmado en un comunicado de la Cancillería argentina, difundido al cumplirse 60 años de la declaración conjunta en la que ambos países expresaron formalmente su voluntad de sentarse a negociar la cuestión Malvinas.

Aquel comunicado fue emitido el 14 de enero de 1966 por el entonces canciller argentino, Miguel Ángel Zavala Ortiz, y el entonces secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Reino Unido, Michael Stewart.

Según recordó este miércoles el Palacio San Martín, esa declaración “sentó un precedente fundamental en la historia diplomática argentina”, al dejar constancia de la voluntad de ambas partes de iniciar negociaciones para resolver la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

El Gobierno de Javier Milei evocó que, durante un encuentro en Buenos Aires, Zavala Ortiz y Stewart coincidieron en la necesidad de avanzar sin demoras por la vía diplomática “a fin de encontrar una solución pacífica al problema e impedir que la cuestión llegue a afectar las excelentes relaciones” entre ambos países, tal como señalaba el texto de 1966.

Para Argentina, ese pronunciamiento implicó que “el Reino Unido aceptó por primera vez de manera explícita negociar la cuestión de las islas Malvinas”, reconociendo la existencia de una controversia de soberanía y la necesidad de poner fin a una situación colonial a través del diálogo.

Desde la ocupación británica de las islas en 1833, cuando fueron desalojadas las autoridades y la población argentina, el país no dejó de reclamar sus derechos soberanos sobre el archipiélago, escenario de la guerra de 1982.

En 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas había aprobado la resolución 2065, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos países a entablar negociaciones “sin demora” para alcanzar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.

A partir de esa resolución se desarrollaron negociaciones bilaterales entre 1966 y 1982, en las que incluso se exploraron alternativas como una administración conjunta o una transferencia progresiva de las islas a la Argentina. Ese proceso quedó interrumpido tras la decisión de la dictadura militar argentina de desembarcar tropas en Malvinas en 1982, lo que derivó en el conflicto armado.

Desde el retorno de la democracia en 1983, Argentina mantuvo de manera ininterrumpida su reclamo de soberanía en distintos foros internacionales. En paralelo, la Asamblea General de la ONU y su Comité Especial de Descolonización reiteraron en numerosas oportunidades el llamado a reanudar las negociaciones, sin que el Reino Unido accediera a hacerlo.

“A seis décadas de la admisión por parte del Reino Unido de la imperiosa necesidad de resolver la cuestión de las Islas Malvinas por la vía diplomática, la Argentina reitera su plena disposición a un diálogo constructivo y sincero, en el marco del derecho internacional”, señaló la Cancillería.

En ese sentido, el Gobierno argentino exhortó nuevamente a Londres a retomar el camino de la negociación indicado por las Naciones Unidas para poner fin a una disputa de soberanía originada en “una situación colonial especial y particular”.