Las obras de restauración del Monumento Nacional a la Bandera avanzan con el objetivo de estar terminadas para el próximo 20 de junio, Día de la Bandera. La intervención incluye trabajos de recuperación y conservación que incorporan tecnologías utilizadas en proyectos patrimoniales de relevancia internacional, entre ellos el Coliseo Romano y la Catedral de Notre Dame de París.

Según se informó, la puesta en valor apunta no solo a mejorar el aspecto visual del monumento, sino también a resolver problemas estructurales asociados al desgaste propio del paso del tiempo y a la exposición permanente a las condiciones climáticas.

Parte de los trabajos que se estuvieron haciendo en el Monumento. (Mapei)
Parte de los trabajos que se estuvieron haciendo en el Monumento. (Mapei)

Uno de los ejes de la intervención está vinculado a la protección de las estructuras de hormigón frente a la humedad y las filtraciones, consideradas una de las principales amenazas para la conservación de este tipo de construcciones. Para ello se aplican sistemas de impermeabilización y sellado destinados a evitar el ingreso de agua y prolongar la vida útil de los materiales.

Las tareas también contemplan la reconstrucción de carpetas y pisos en distintos sectores, utilizando materiales de alta resistencia pensados para soportar el intenso tránsito de visitantes que recibe el monumento durante todo el año.

Otro de los aspectos incluidos en la restauración es la recuperación de revestimientos y superficies exteriores mediante sistemas que permiten absorber movimientos estructurales y resistir los cambios de temperatura sin afectar la integridad de los materiales.

De acuerdo con los responsables de la obra, las intervenciones se desarrollan bajo criterios de conservación patrimonial para preservar la identidad arquitectónica del edificio y respetar sus características originales.

El Monumento Nacional a la Bandera es uno de los espacios públicos más emblemáticos de Rosario y recibe miles de visitantes cada año. Por eso, además de recuperar sectores deteriorados, el objetivo es garantizar su conservación a largo plazo y mejorar las condiciones para quienes recorren el lugar.

Parte de las soluciones técnicas utilizadas en la restauración son provistas por la firma italiana Mapei, una empresa especializada en productos para la construcción que participó en proyectos de recuperación patrimonial en distintos puntos del mundo, incluidos el Coliseo Romano y la Catedral de Notre Dame.