Lung Sen Chen, taiwanés de 80 años conocido en la Argentina como Agustín Chen o “El Chinito”, fue detenido en la localidad santafesina de San Antonio de Obligado, en el norte de la provincia, bajo sospecha de captar a hombres y mujeres para someterlos a una red de trata laboral.
El procedimiento formó parte de una investigación de la Policía Federal Argentina que dio con cuatro argentinos presuntamente explotados en un establecimiento rural de Pilar, en la provincia de Buenos Aires. En total, hay nueve detenidos y se secuestraron varias armas de fuego.
La pista que llevó hasta la localidad santafesina surgió del análisis de la documentación secuestrada en el allanamiento de Pilar días atrás. Con esos papeles, los detectives identificaron el lugar desde donde se hacía la captación: un domicilio de San Antonio de Obligado, a 426 kilómetros al norte de la capital provincial.
Allí fue apresado Lung Sen Chen, sindicado como el encargado de captar a los trabajadores rurales. En el procedimiento se secuestraron, además, dinero de ese país, un teléfono celular y documentación migratoria.
Las maniobras empezaban en la provincia de Santa Fe, donde las víctimas eran captadas con falsas propuestas de trabajo. Después las trasladaban hasta el supuesto lugar de empleo y las alojaban en viviendas de extrema precariedad, donde las obligaban a realizar tareas físicas agotadoras vinculadas con la cosecha y la producción de hortalizas.
Según la PFA, esta modalidad tenía una división de roles. Había quienes captaban a las víctimas y otros que organizaban la logística para llevarlas hasta Pilar. También determinaron que, al llegar al establecimiento, a los damnificados les quitaban los documentos personales y los sometían a condiciones humillantes, bajo amenazas con armas de fuego.
Todo comenzó con una denuncia del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), que llegó a través de la Línea 145 y alertaba sobre personas sometidas a trabajos forzados en un establecimiento rural de Pilar. El juez federal de Campana, Adrián González Charvay, encargó la investigación a los detectives del Departamento Trata de Personas de la PFA. Tras las tareas de campo y el análisis de información, comprobaron que se trataba de una presunta estructura criminal integrada mayoritariamente por ciudadanos chinos, dedicada a explotar a personas de escasos recursos en establecimientos rurales.
Con las pruebas reunidas, el juzgado ordenó allanar el predio de la calle El Pial, donde se rescató a las cuatro víctimas, oriundas del norte santafesino. Allí fueron detenidos seis hombres (uno argentino y cinco chinos) y dos mujeres de nacionalidad china. Al ver a la Policía, intentaron escapar por la parte trasera del establecimiento, pero los efectivos los alcanzaron enseguida.
En la requisa se secuestraron una escopeta calibre 12/70, un revólver calibre 32 y otro calibre 22, municiones, un rifle de aire comprimido y una gran cantidad de vainas servidas. También se llevaron una camioneta que habría servido para trasladar a las víctimas, 21.000 dólares, más de 20 millones de pesos, una notebook, una tablet, un pendrive, una máquina contadora de billetes, ocho teléfonos celulares y documentación. Del procedimiento participó personal de la Coordinación Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, que brindó asistencia y contención a las cuatro personas rescatadas.
Para la tarde de este viernes 23 de octubre de 2026, los cuatro trabajadores rescatados ya habían regresado al norte de Santa Fe y se encontraban bien. Así lo confirmó la delegada regional de Reconquista de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Daniela Yaccuzzi, quien prometió que el sindicato se ocupará de brindarles asistencia.
Los nueve detenidos, todos mayores de edad, quedaron a disposición del juez, junto con todo lo secuestrado, acusados del delito de trata de personas.
El ciudadano taiwanés, de 80 años, ya había sido noticia en enero de 2018, cuando fue detenido en San Antonio de Obligado en el marco de una investigación por trata de personas con fines de explotación laboral.
En aquella oportunidad, el hombre permaneció detenido durante varios meses y, en junio de ese mismo año, la Justicia Federal ordenó su liberación por falta de mérito, al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener la acusación en su contra.
El periodista Antonio Ávalos, de Las Toscas Multimedios, indicó en ReconquistaHOY que conoció al taiwanés porque publicitaba la producción y venta de champiñones que realizaba en San Antonio de Obligado. Con el tiempo, según relató, se dedicó a la compra y venta de terrenos y viviendas.



