La tortilla de papas celebra su día este 9 de marzo. Plato accesible por su preparación en pocos pasos, su bajo costo y su versatilidad en la mesa, tiene un origen antiguo y algo difuso, pero está claro que constituye una herencia española que con los años se ha tornado mestiza. En Rosario se la prepara exquisitamente con incorporaciones, adaptaciones y estilos propios que hacen que este plato se prepare, literalmente, para todos los gustos.
La papa llegó de América y el ingenio de la cocina ibérica hizo el resto. Se dice que su popularidad explotó durante las Guerras Carlistas como una forma barata y nutritiva de alimentar al ejército, pero hoy, lejos de las trincheras, su única batalla es por el punto de cocción.
Hoy llega al plato con una diversidad que hace agua a la boca. Algunos cocinan la tortilla de papa con cebolla pero otros prefieren dejarla de lado. El debate, sin dudas, sigue abierto y en todo caso, es cuestión de gusto.
En algunos comedores rosarinos la sirven babé, es decir, con el huevo no tan cocido que “chorrea” y se vuelve ideal para “pochar”.
También se la prepara firme, es decir, con el huevo bien cocido que compacta las papas y las cebollas en un conjunto indisoluble.
La tortilla rellena, un invento que en los bodegones de avenida Pellegrini con jamón, queso o incluso calabresa es para los paladares más curiosos y los estómagos más fuertes.
Algunos lugares para disfrutar una buena tortilla en Rosario según la Inteligencia Artificial de Google.
Gorostarzu (Italia 299): es considerado uno de los referentes, con tortillas estilo español, con cebolla y en su punto justo (babe).
Olgasana (Bv. Avellaneda Bis 1001): famoso por sus platos abundantes y opciones de tortillas rellenas.
La Atrevida (Monteagudo 243): bodegón con ambiente retro y cocina casera.
Jimmy (Pichincha 1): mencionado como otra gran opción para este plato.
El Churrasquito (Mercado del Patio): recomendado por la calidad de su comida tradicional.
La Farola (Zeballos 1460): destacado por su ambiente histórico y tortillas contundentes.



