El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a señalar frente a medios de su país que la guerra contra Irán podría terminar “rápidamente”. La declaración fue hecha el miércoles en el marco de una explicación en la que Trump aseguró que “prácticamente no queda nada que atacar” por parte de las fuerzas estadounidenses en Irán.
“Prácticamente no queda nada que atacar” y la guerra terminará “pronto”, afirmó Trump en una entrevista con Axios. “Cuando yo quiera que termine, terminará”. Pero funcionarios israelíes y estadounidenses –destacó Infobe– señalaron que no existe ninguna directiva interna de sus gobiernos sobre cuándo podrían finalizar los ataques aéreos y marítimos y que ambas naciones se preparan para dos semanas más de ataques, por lo menos.
Desde el comienzo de la guerra, Trump envió, de forma repetida, mensajes contradictorios sobre el momento y los objetivos del ataque contra Irán. El lunes último afirmó que el final podría llegar “pronto”. El presidente estadounidense debe ir a elecciones en 2026 y las encuestas nacionales le son negativas respecto a la marcha de la economía doméstica y una creciente falta de consenso sobre la decisión de ir a la guerra contra la república islámica. Como si fuera poco, la extensión del conflicto genera temores sobre la marcha de la economía global por el salto en el precio del crudo.
En esta línea, Irán atacó al menos tres barcos comerciales el miércoles en el golfo Pérsico y apuntó al Aeropuerto Internacional de Dubai, según informó La Nación. La república islámica intensificó su campaña de presión sobre esta región rica en hidrocarburos, mientras se suceden ataques aéreos estadounidenses e israelíes sobre distintos puntos del país chiita.
“Prepárense para que el petróleo cueste 200 dólares el barril, porque el precio del petróleo depende de la seguridad regional, que ustedes han desestabilizado”, dijo Ebrahim Zolfaqari, portavoz del mando militar iraní, en comentarios dirigidos a Estados Unidos. El 20 por ciento del crudo que se produce en el mundo sale por el Estrecho de Ormuz y en este momento se encuentra cerrado o con circulación reducida debido a la amenaza de ataques por parte de Irán. Declaraciones como la Zolfaqari contribuyen a insuflar el miedos de los mercados ante la discontinuidad en el suministro de energía que empieza a vislumbrarse.
El impacto de dos drones iraníes cerca del Aeropuerto Internacional de Dubai, sede de la aerolínea de larga distancia Emirates y el más concurrido del mundo para viajes internacionales, se suma a la estrategia de presión del país persa contra Estados Unidos e Israel. El ataque iraní dejó cuatro personas heridas, pero los vuelos continuaron, dijo la Oficina de Medios de Dubai en declaraciones citadas por La Nación.
Por su parte Israel anunció a través de sus fuerzas armadas, una nueva ronda de ataques “a gran escala” contra objetivos en territorio iraní y la capital del Líbano, Beirut. El diario Clarín informó que aviones de guerra israelíes están bombardeando infraestructura del régimen "en todo Irán", mientras que en Beirut los ataques van dirigidos contra la estructura del grupo chií proiraní Hezbollah.



