A diez días de la trágica decisión que tomó Bruno, el histórico dueño del reconocido bar Pago del Sur en Rosario, su hijo Lucio rompió el silencio. En medio del profundo dolor familiar, el joven se refirió a la fuerte depresión que atravesaba el comerciante, aclaró la breve detención de su hermano durante las primeras horas de la investigación policial y destacó el esfuerzo que hacen hoy para mantener en pie la reconversión del mítico local, que pasó de ser un boliche nocturno a un merendero saludable. Según describió El Tres desde el lugar, el desconsuelo convive con la obligación administrativa de seguir adelante frente al negocio familiar.

El dramático episodio ocurrió hace poco más de una semana. El día del hecho, el hijo que acompañaba a Bruno dentro de la propiedad terminó demorado algunas horas mientras la Justicia intentaba esclarecer los pormenores de lo acontecido. Al respecto, Lucio relató: “Por suerte, yo no me llevé la peor parte, la peor parte se la llevó mi hermano por todo lo que se decía. Sin embargo, agradeció el inmenso apoyo de vecinos y clientes que rápidamente salieron a respaldar a la familia frente a los trascendidos falsos, confirmando el cariño que despertaba su padre en el barrio.

     

La salud mental y el proceso de duelo

Al abordar los motivos íntimos que desencadenaron este final, el joven fue muy claro sobre el estado emocional del titular de Pago del Sur. “La verdad que el viejo venía medio deprimido”, confesó, y detalló que su entorno intentó asistirlo y darle contención de todas las formas posibles. Lejos de ocultar la problemática, el hijo remarcó que hubo una falta de apertura por parte del fallecido para tratarse: “Depresión combinada con una persona cerrada que no habla, que no busca ayuda, terminó en lo que terminó, explotó la bomba”.

Frente a esta dura realidad, la cotidianidad obliga a los hermanos a ocuparse de inmediato del comercio. “Por un lado estamos destrozados, estamos dolidos haciendo nuestro duelo y, por otro lado, toca estar muy concentrado porque toca resolver muchas cosas y resolverlas bien”, explicó el entrevistado, quien ahora debe sumergirse de lleno en tareas administrativas, de contaduría y con abogados, responsabilidades que históricamente manejaba de forma exclusiva su padre.

La reinvención de Pago del Sur

El icónico bar supo brillar durante décadas en las noches rosarinas, ofreciendo un formato de boliche, pista de baile y karaoke. Sin embargo, la llegada del coronavirus marcó un antes y un después ineludible. “La verdad que Pago del Sur, el viejo Pago del Sur, se retiró el 15 de marzo del 2020” recordó Lucio. Lejos de significar una derrota, consideró que ese retiro de la noche fue con altura, “invicto y por la alfombra roja”.

Al quedarse sin el turno nocturno durante casi dos años por las restricciones, la familia debió reinventarse y cambiar drásticamente el enfoque comercial del espacio. La propuesta se transformó entonces en un merendero diurno con opciones gastronómicas mucho más nutritivas. A pesar de que una porción del público habitual tardó en asimilar este giro radical hacia la comida sana, los nuevos administradores invitan actualmente a redescubrir el lugar en clave familiar, compartiendo un ambiente relajado y ameno para desayunar o compartir una merienda.