Astrónomos acaban de encontrar “oro negro”. Un nuevo catálogo con 161 señales inéditas de ondas gravitacionales reveló un tesoro de fusiones de agujeros negros que podría cambiar cómo entendemos su formación.
El Catálogo de Transitorios de Ondas Gravitacionales-5.0 reúne datos de LIGO, Virgo y KAGRA captados entre abril de 2024 y finales de enero de 2025. Con estas 161 nuevas detecciones, el total de fusiones registradas por ondas gravitacionales asciende a 390, según publicó el sitio especializado Space.com.
“Ahora estamos detectando tantas de estas señales que no solo estamos aprendiendo sobre colisiones individuales; es el equivalente astronómico a descubrir una civilización antigua”, explicó Daniel Williams, del Instituto de Investigación Gravitacional. ”Los nuevos resultados son como descubrir un tesoro oculto, que revela no solo vidas individuales, sino la estructura de todo un mundo perdido".
Entre los hallazgos más destacados aparecen las primeras “fusiones de segunda generación”: colisiones entre agujeros negros que ya nacieron de fusiones previas. Las señales GW241011 y GW241110, de octubre y noviembre de 2024, mostraron rotaciones que delatan ese origen. “Ahora, contamos con cada vez más pruebas de que existen formas en que el universo crea agujeros negros por fusión, además de los que provienen de estrellas binarias masivas”, afirmó Storm Colloms.
También se logró la localización más precisa hasta hoy. La señal GW240615, del 15 de junio de 2024, fue ubicada en una región del cielo de apenas 6 grados cuadrados. Vino de la fusión de dos agujeros negros de 26 y 30 masas solares a más de 3.000 millones de años luz.
Esa precisión importa: “Las ondas gravitacionales nos permiten medir la distancia a la que se encuentran los objetos que se fusionan”, señaló Alex Papadopoulos. “Cada evento aporta información. En conjunto, estas señales mejoran nuestra medición de la constante de Hubble con mayor precisión que nunca, acercándonos a entender a qué velocidad se expande el universo”.
�� SCIENTISTS JUST RELEASED A TREASURE TROVE OF BLACK HOLE COLLISIONS THE BIGGEST LEAP YET FOR GRAVITATIONAL-WAVE ASTRONOMY.
The new GWTC-5 catalog adds 161 fresh detections, bringing the total number of confirmed space-time ripples to 390.
Some of these signals are unlike… pic.twitter.com/WePVJg031y— TheNewPhysics (@CharlesMullins2) May 28, 2026
Einstein y Hawking, confirmados otra vez
La señal GW250114, del 14 de enero de 2025, fue tan nítida que permitió la prueba más exacta de la relatividad general hasta la fecha. Resultado de la fusión de dos agujeros negros de 34 y 32 masas solares a mil millones de años luz, confirmó el teorema del área de Stephen Hawking: el área total de los horizontes de sucesos aumentó tras la fusión, tal como predice la segunda ley de la termodinámica.
“Tras la fusión, el agujero negro resultante resuena como una campana, emitiendo ondas gravitacionales en lugar de sonido”, detalló John Veitch, de la Universidad de Glasgow. “Esto demuestra que incluso para los agujeros negros siguen aplicándose las leyes de la termodinámica, pero a diferencia de los objetos normales, cuanta más energía almacenan, más fríos se vuelven”.
¿Qué son las ondas gravitacionales?
Propuestas por Einstein en 1915, son ondulaciones en el espacio-tiempo que se generan cuando objetos masivos se aceleran. LIGO hizo la primera detección en 2015. Hoy, junto a Virgo y KAGRA, detectan fusiones tres o cuatro veces por semana.
“Hace apenas 10 años detectamos por primera vez ondas gravitacionales. Es un verdadero testimonio del trabajo de cientos de científicos que ahora estemos analizando cientos de ellas”, dijo Williams.
LIGO, Virgo y KAGRA iniciarán una fase de observación intermedia de seis meses a finales de este año, antes de la Fase de Observación 5 entre 2028 y 2031. El futuro de las ondas gravitacionales se escucha cada vez más fuerte.



